lunes, agosto 24

3×3 lunes 24 de agosto del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

TIEMPO DE ARREGLAR EL PROBLEMA DE LA SALUD

La salud en el Paraguay se encuentra colapsada desde hace bastante tiempo y no ha habido un gobierno con capacidad, con arrojo, con coraje de llevar adelante una reforma que realmente garantice a los seis millones de paraguayos que vivimos un servicio sanitario que responda a nuestras necesidades. No podemos organizarnos porque la corrupción impera al interior administrativo del ministerio, porque cuando se compra medicamentos se está pensando no en el paciente sino en la coima que van a recibir por dicha operación.

 

Varios médicos encuentran en la cuestión pública simplemente un py renda, un estribo, mientras siguen lucrando con la educación en otros escenarios que no son los públicos. También tenemos graves problemas en la cuestión organizativa del propio Estado y de cuánto es lo que hay que aportar para que realmente uno tuviera un sistema de salud que funcionara para uno. Eso no tenemos respondido en el Paraguay y todos se quejan afirmando de que no existe una salud gratis y que se paga muy poco impuesto, pero otros dicen se paga impuesto poco quizás, pero se roba muchísimo, 2.200 millones de dólares.

 

Sólo con dejar de robar esa cantidad podríamos duplicar la inversión de salud de mil millones a dos mil millones y también la inversión en educación que está muy relacionada a la cuestión de la salud de mil millones también a dos mil millones, pero para eso hay que dejar de robar. El Partido Colorado debe animarse a cortarse la propia carne y tendrá que ir contra la estructura que hasta ahora le sostiene electoralmente cada cinco años. La salud en el Paraguay se encuentra profundamente enferma y en terapia intensiva.

 

La huelga de los médicos es simplemente una oportunidad para hablar en profundidad acerca de lo que se necesita para resolver este nudo gordiano que mata y que deja quebrados a muchos.

NI UNA SOLA IDEA CONVOCANTE

En la Administración Pública paraguaya del gobierno de Peña no hemos visto una sola idea que realmente pudiera modificar la estructura de organización del Estado.

Fuera de las expresiones grandilocuentes de vamos a estar mejor o el gigante que se despierta, no ha habido una sola idea que uno diga este gobierno sabe lo que el país necesita para los próximos 10 o 20 años. Un solo ejemplo a la cuestión energética que lo tomó como un gran logro que el Brasil siguiera concediendo de los precios de Itaipú un porcentaje importante para invertir en lo de siempre, en la corrupción política, en los llamados «gastos sociales», pero no hemos tenido una idea acerca de lo que tendríamos que hacer con respecto a la generación de energía  a futuro , a la distribución de la misma, a sus costos y a sus inversiones claves en cuánto tiempo debido a la alta demanda que se tiene en la actualidad. La energía podría haber sido uno de los ejes centrales, una herencia, un legado que este gobierno dejará al siguiente y que colocara al país en una mejor circunstancia que la que atraviesa en la actualidad.

 

EEUU Y SUS GRAVES DILEMAS

. Los graves problemas económicos de Estados Unidos, cuya deuda superó 40 trillones, ha llevado a que la administración actual de Trump encontrara en la cuestión de las tarifas una búsqueda de alguna manera recoger los tributos ingresados por ese propósito y por el otro lado posicionar de nuevo a Estados Unidos en el mundo. Ninguna de esas políticas parece haber llevado ninguna solución porque no ha producido en casi dos años de gestión ninguno de los cambios que se esperaba.

 

Estados Unidos está cambiando por efecto y consecuencia del grave déficit que tiene en sus finanzas públicas. Gasta mucho más de lo que realmente genera y sus gastos son enormes en cuestiones que algunos ponen en entredicho si son sostenibles aún en este tiempo, el despliegue militar en varios lugares del mundo. Estados Unidos dice ahora que esos países a los que les brinda protección con soldados y con armas como el caso de Corea del Sur tendrían que ser mucho más gratos para con Estados Unidos y apoyarlos en varias de sus cuestiones internacionales en donde se encuentra en conflicto como el caso de Irán.

 

Ciertamente lo que haga Estados Unidos o deje de hacer terminará impactando en el mundo y esta cuestión de las tarifas también tendrá un alto impacto en aquellas naciones cuya dependencia de las importaciones americanas son realmente notables e importantes. Hay que ver en el devenir del tiempo el impacto y la gravedad del mismo.