domingo, mayo 17

Viajando en silencio

El viajar consiste en trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomoción. automóvil, avión, barco y hasta mentalmente si contamos con la capacidad de imaginar lugares, compañía y cómo llegamos al destino pensado. imaginar consiste en crear  desde músicas, obras de arte plástico, libros o lo que pueda ser captado por nuestros sentidos, viajará nuestra mente y desde allí llevarnos a donde sea, algunas veces si contamos con los recursos, tiempo, compañía y planes que exijan las excursiones, lo hacemos sin dilema y otras si no reunimos los factores citados nos queda viajar donde estemos a veces solos o acompañados real o virtualmente hasta donde nos lleve la imaginación. Eso  puede ser beneficioso para la mente oorque la imaginación no solo es la base de la creatividad y la innovación, sino que también puede ayudar a reducir el estrés, mejorar la memoria, potenciar la empatía y facilitar la resolución de problemas. 

A veces vemos a una persona escribiendo, pintando o leyendo y creemos que está en la nada o perdiendo su tiempo, cuando en realidad está ganando mucho para sí mismo y otros por estar creando obras que faciliten sus viajes y ayuden a hacer uso de su imaginación para volar, navegar o moverse donde quiera a veces sin dejar un espacio. Me dirán:

¿Pero Iñaki cómo viajo sin moverme?. Lo hago cada vez que puedo observando un cuadro de Migliorisi que está  detrás de mi padre, cuando él, un ser humano lleno de palabras y conceptos y curiosidad en el planeta, su población y lo que se encuentre en su mente. A quienes lo conocen sabrán que siempre pregunta e indaga mucho en lo que hagan y piensen acerca de sus tareas y lo que esté a su alrededor, siendo este ejercicio según él algo natural y necesario por y para el ser humano que sin el buen uso de palabras no justificaríamos nuestra existencia en nuestro planeta. Un sitio de 510,1 millones km², donde muchas personas viajan diariamente de un barrio a otro, de una ciudad a otra y de un país a otro, quizá pronto lo haremos hasta de un planeta a otro.

Volar con la imaginación

En el cuadro que lo hizo el pintor paraguayo Ricardo Migliorisi hay una ventana con un estante en el que se encuentran una pandorga, cielo con pandorga y barco de papel, detalles que sugieren escaparse por milésimas y en silencio a donde uno quiera, que es posible hacerlo también oyendo una canción, leyendo un libro, viendo una película o conversando con alguien real o virtualmente, si uno no se distrae y tiene la capacidad de enfocarse en el diálogo o captación del mensaje enviado por el interlocutor, pintor, fotógrafo, audiovisualista  o locutor que estén emitiendo algo en particular.

Debemos cuidar y motivar la creación por la inquieta imaginación que tengamos en nuestra mente hoy día que contamos con herramientas cómo la red internacional, océano en el que se encuentran navegando diariamente millones de personas de distintos idiomas, inclinaciones políticas, religiosas, de diferentes clubes de futbol, orígenes étnicos, clases sociales y formación académica.

Pero respiran, huelen, ven, escuchan y sienten cómo cualquier ser humano del planeta que no dudo que les gusta viajar a donde, cómo y con quien sea, así cómo les gusta escuchar una melodía, ver una pintura o película, saborear una comida, leer un libro o hablar acerca de lo que ayude a pensar o explorar a donde podamos llegar con ayuda de nuestra imaginación, que puede servir a todos por igual, niños, jóvenes, adultos, artistas y quien quiera o necesite crear lo que pueda ser útil para quien tenga la oportunidad de ver, escuchar o leer lo creado.
Todo  puede estimular la economía naranja que es el conjunto de actividades que transforman ideas en bienes y servicios culturales y creativos, cuyo valor reside en la propiedad intelectual, y es una economía basada en ideas, pensamientos y creaciones que no son en ocasiones violentas contra nada o nadie de acuerdo a la intención de cada artista y el mensaje o formato del mismo que desee comunicar. Viajar con la mente es una provocación del arte.