lunes, mayo 18

Operativo Umbral 2.5: Inician nuevo traslado masivo de reclusas a Emboscada

El Ministerio de Justicia puso en marcha durante la madrugada y la mañana de este domingo el operativo Umbral 2.5, una nueva etapa del proceso de reorganización penitenciaria que busca centralizar a las mujeres privadas de libertad en el Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad, conocido como Comple.

El despliegue incluyó traslados desde distintos establecimientos penitenciarios del país donde funcionan pabellones femeninos. Las primeras internas comenzaron a llegar durante las primeras horas del día al penal ubicado en Emboscada, bajo un fuerte esquema de seguridad coordinado por el Ministerio de Justicia y con participación del Consejo de Defensa Nacional (CODENA), encargado de la custodia durante el operativo.

La medida forma parte del plan oficial para concentrar a la población penitenciaria femenina en un solo complejo carcelario. El antecedente más importante de esta estrategia se registró en octubre de 2025, cuando más de 600 mujeres privadas de libertad fueron trasladadas desde la cárcel del Buen Pastor hasta el nuevo centro penitenciario.

Hasta el momento, las autoridades no dieron a conocer la cantidad exacta de internas trasladadas en esta nueva fase del operativo. El Ministerio de Justicia adelantó que en las próximas horas brindará detalles relacionados con el número de mujeres reubicadas, cuántas de ellas están procesadas y cuántas cuentan con condena firme, además de otros datos vinculados al procedimiento.

Sin embargo, el avance del proceso vuelve a poner sobre la mesa cuestionamientos relacionados con las condiciones de reclusión en el Comple de Emboscada. Días atrás, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) alertó sobre una serie de vulneraciones de derechos detectadas dentro del establecimiento penitenciario, especialmente hacia internas con diagnóstico de salud mental.

Según el informe del organismo, persisten deficiencias en el acompañamiento psicoterapéutico y psiquiátrico, además de insuficiencia de medicamentos para las mujeres que requieren tratamiento especializado. El MNP también advirtió sobre el impacto que generan los regímenes de máxima seguridad y el uso prolongado del aislamiento.

De acuerdo con la constatación realizada por el organismo, algunas internas permanecen hasta 22 horas diarias encerradas y solo disponen de dos horas de salida a patios cerrados de dimensiones reducidas, una situación que, según señalaron, contraviene estándares internacionales vinculados al trato penitenciario y la salud mental.

Mientras el Gobierno avanza en la centralización del sistema penitenciario femenino, el debate sobre las condiciones de reclusión y los mecanismos de reinserción social vuelve a instalarse en torno al nuevo complejo carcelario de Emboscada.