Comentario 3×3
Por Benjamín Fernández Bogado
No es ninguna novedad que el sistema sanitario paraguayo sea bastante precario, no hace falta más que comprobarlo cada vez que uno tiene alguna dolencia y necesita alguna atención médica, si usted no tiene un seguro privado, que no es tampoco garantía que tenga la mejor atención, el deambular por los hospitales públicos, los de la seguridad social por un lado, y lo del servicio público en general, nos trae la imagen de algo que tiene que ser profundamente reformado en nuestro país.
No podemos tener a 7 millones y tanto de habitantes en el Paraguay en ascuas, y cuando se presentan circunstancias dramáticas como las actuales tener que lamentarnos aún más de ver que nuestros servicios de salud no están preparado para contingencias de este tipo.
No lo está tampoco para otras, y ya hemos tenido experiencias anteriores como el caso del dengue, o los brotes de influenza en los meses de invierno. Esta debe ser una oportunidad para pensar cómo cambiar por completo nuestro sistema de salud, tomando en consideración la emergencia que se genera con una doble situación de riego a la salud: el dengue y el coronavirus.