Por Benjamín Fernández Bogado
Sobre una de las cuestiones en las que más se ha venido tocando el tema de la pandemia es la cuestión del medio ambiente. Cuando observamos que todavía la deforestación continúa y se agrava aún más en tiempos de pandemia, no solo en nuestro país, sino en el Brasil y en la zona del Amazonas, vemos que estamos muy lejos de relacionar un problema sanitario complejo, difícil, como el que tenemos en la actualidad y los problemas ciudadanos en su conjunto.
Si vemos hacinamiento y pobreza es porque estamos viendo circunstancias en la que los desplazados han tenido que salir de su hábitat natural, empujados por una mecanización agrícola y por una tala indiscriminada de bosques, que ha generado también otras enfermedades como la zika, chikungunya y el dengue, que se han cobrado entre los tres más de 60 muertos este verano pasado.
Necesitamos encontrar un discurso y más que ello, una acción orientada a rescatar el valor del medio ambiente y establecer su relacionamiento con aspectos que tienen que ver con la salud, con la economía, con la política y con el desarrollo social en su conjunto.