miércoles, septiembre 23

¿Trabajo precario o trata de personas? La línea que investiga Operación Dignidad

Cerca de 200 personas trabajaban en los tres niveles intervenidos durante la Operación Dignidad. La mayoría era de nacionalidad brasileña, aunque las autoridades no precisaron cuántas. Los trabajadores no estaban retenidos y dijeron tener libertad para salir del lugar. Entonces, ¿por qué se investiga un posible esquema de trata de personas con fines de explotación laboral?

La denominada Operación Dignidad puso bajo la lupa las condiciones en las que trabajaban cerca de 200 personas en oficinas de call center ubicadas en el edificio AURA, en el eje corporativo de Asunción.

El procedimiento fue realizado por una comitiva fiscal-policial, con participación del Ministerio de Trabajo y la Dirección Nacional de Migraciones, como parte de una investigación por un supuesto hecho de trata internacional de personas con fines de explotación laboral.

Durante la intervención, las autoridades encontraron cerca de 200 trabajadores distribuidos en tres niveles. La mayoría era de nacionalidad brasileña y también había paraguayos. Hasta el momento, las autoridades no dieron una cifra exacta de cuántos de los 200 eran brasileños.

Este punto es importante para interpretar otro de los datos difundidos tras el operativo. La Policía informó que más del 40% de los ciudadanos brasileños encontrados estaba en situación migratoria irregular. El porcentaje no corresponde al total de 200 trabajadores, sino exclusivamente al grupo de brasileños, cuyo número exacto no fue informado. El Ministerio de Trabajo también constató que la mayoría prestaba servicios de manera informal.

No estaban encerrados

Uno de los elementos que más llama la atención del caso es que las personas encontradas no estaban privadas de su libertad.

El comisario Humberto Aquino, jefe del Departamento contra la Trata de Personas, afirmó que los trabajadores no manifestaron estar en el lugar contra su voluntad ni encontrarse retenidos o coaccionados. La investigación apunta, en cambio, hacia las condiciones en las que habrían sido captados y posteriormente empleados.

La situación plantea una pregunta central: si podían entrar y salir libremente, ¿por qué se investiga trata de personas?

La trata con fines de explotación laboral no necesariamente requiere que una persona esté físicamente encerrada. Entre los elementos que pueden formar parte de estos esquemas aparecen el engaño durante la captación y el aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad para someter a una persona a condiciones de explotación. Eso es precisamente lo que los investigadores intentan determinar en este caso.

La condición migratoria, bajo la lupa

Según la hipótesis policial difundida este jueves, las ofertas laborales estaban dirigidas principalmente a ciudadanos brasileños de entre 20 y 50 años mediante plataformas digitales.

Los postulantes habrían llegado a Paraguay atraídos por oportunidades laborales y posteriormente ingresaban a un periodo presentado como pasantía o prueba. Durante ese tiempo, según la información policial, no se habría regularizado su situación migratoria ni laboral.

La Policía investiga si esa misma irregularidad terminaba convirtiéndose posteriormente en un mecanismo de vulnerabilidad.

De acuerdo con Aquino, la condición migratoria irregular podía ser utilizada para pagar montos inferiores a los inicialmente acordados. La investigación también analiza denuncias de falta de pago o pagos parciales y si el temor a consecuencias migratorias dificultaba que los afectados realizaran denuncias.

Estas afirmaciones forman parte de la hipótesis investigativa y todavía deberán ser corroboradas con las evidencias recolectadas.

Una denuncia puso en marcha el operativo

La investigación se inició a partir de la denuncia de una mujer brasileña que había trabajado en el lugar.

Según el relato recogido por los investigadores, la mujer habría sido captada mediante plataformas digitales para desempeñarse en un call center. Posteriormente ingresó a un periodo de prueba de tres meses y finalmente fue desvinculada bajo el argumento de que no había superado esa etapa.

La denunciante sostuvo que no recibió el pago correspondiente por el trabajo realizado.

A partir de la información proporcionada por ella, los investigadores llegaron hasta las oficinas y realizaron el allanamiento.

Durante el procedimiento fueron incautados documentos, legajos, dispositivos de almacenamiento, un DVR y cinco computadoras portátiles. Los elementos serán sometidos a peritajes para determinar si existen evidencias que respalden la hipótesis investigada.

¿Irregularidad laboral o trata?

La diferencia es fundamental. Que un trabajador se encuentre en situación migratoria irregular, que no esté formalizado laboralmente o incluso que existan incumplimientos salariales no convierte automáticamente el caso en trata de personas.

Esas circunstancias pueden constituir infracciones migratorias o laborales. Para establecer la existencia de trata con fines de explotación laboral, la investigación debe determinar si se configuran los elementos establecidos por la legislación penal para este delito.

Por eso, las cerca de 200 personas encontradas durante el operativo tampoco pueden ser presentadas automáticamente como “200 víctimas de trata”. Esa condición deberá determinarse individualmente conforme avance la investigación.

La hipótesis que ahora examinan los investigadores es si existió un mecanismo de captación mediante engaño y si la situación de vulnerabilidad de los trabajadores extranjeros fue posteriormente aprovechada con fines de explotación laboral.

La otra cara de la trata

El caso pone además el foco sobre una modalidad de trata menos asociada al imaginario habitual sobre este delito. La trata de personas suele relacionarse principalmente con explotación sexual, pero también puede producirse con fines de explotación laboral. En estos casos, las condiciones de vulnerabilidad pueden adquirir diferentes formas y no necesariamente implican mantener físicamente encerrada a una persona.

Operación Dignidad se encuentra todavía en etapa investigativa. Los equipos y documentos incautados deberán ser analizados y las autoridades tendrán que determinar las condiciones particulares de los trabajadores encontrados en el lugar.

Por ahora existen cerca de 200 trabajadores identificados, una mayoría de brasileños cuyo número exacto no fue revelado, irregularidades laborales y migratorias detectadas y una denuncia que dio origen a la investigación.

Lo que todavía debe establecerse es lo central: si detrás de esas irregularidades existió un esquema de captación y explotación que permita hablar de trata de personas o si los hechos corresponden a infracciones de otra naturaleza. Esa es la línea que la Operación Dignidad intenta esclarecer.