jueves, octubre 29

Del encierro al rescate: el ex Buen Pastor tendrá cinco áreas para animales

El antiguo Centro Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad Casa del Buen Pastor será destinado temporalmente al resguardo de animales rescatados durante inundaciones y otras emergencias. El Ministerio de Justicia prevé formalizar el uso del predio mediante un convenio con la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal, que anunció cinco sectores para separar a perros y gatos, aplicar medidas sanitarias y facilitar su atención.

¿Qué espacios tendrá el refugio del ex Buen Pastor?

El plan contempla habilitar cinco sectores dentro del antiguo establecimiento penitenciario para recibir animales rescatados durante emergencias. La distribución busca organizar la permanencia de perros y gatos y establecer áreas diferenciadas según sus necesidades de atención.

El director nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal, Héctor Rubín, explicó que se prevé implementar distintos niveles de contención y espacios de cuarentena. Esta separación permitiría ordenar el ingreso de los animales y reducir el contacto entre aquellos que requieran cuidados sanitarios diferenciados.

La propuesta incluye también el aprovechamiento de algunas antiguas celdas como canileras. Según lo anunciado, los perros dispondrían de patios centrales para permanecer fuera de los espacios cerrados y realizar actividades durante su estancia. La adecuación efectiva de las instalaciones, las condiciones de seguridad y la capacidad máxima de recepción deberán precisarse a medida que avance la implementación.

El uso del predio representa una alternativa para disponer de instalaciones físicas durante episodios en los que las familias deben abandonar sus viviendas por el avance del agua. Sin embargo, la existencia de un espacio disponible no resuelve por sí sola la logística de los rescates, el transporte de los animales ni la provisión permanente de alimento, agua y atención veterinaria.

¿Qué atención recibirán los animales rescatados?

La iniciativa contempla que las mascotas reciban vacunación, castración y atención sanitaria durante su permanencia en el refugio. Rubín señaló que el objetivo es que los animales estén atendidos y que se pueda intervenir sobre la reproducción no controlada.

Estas medidas amplían el alcance de la propuesta más allá del alojamiento de emergencia. La vacunación y la evaluación veterinaria forman parte de las necesidades de atención de animales que llegan desde zonas inundadas, mientras que la castración se vincula con el control reproductivo. La aplicación de cada procedimiento deberá responder a las condiciones clínicas de cada ejemplar.

El anuncio, no obstante, no especificó cuántos profesionales estarán asignados al establecimiento, qué insumos estarán disponibles ni cómo se financiarán los servicios. Tampoco se detallaron los protocolos para identificar a los animales, registrar su ingreso, localizar a sus propietarios o gestionar su eventual devolución.

Esos aspectos son relevantes para el funcionamiento del refugio, especialmente si la emergencia obliga a recibir animales de manera simultánea. Un registro individual, criterios de aislamiento sanitario y procedimientos de entrega permitirían establecer la trazabilidad de cada caso y reducir el riesgo de extravíos o de que una mascota quede separada de su familia más tiempo del necesario.

¿Qué papel tendrán el Ministerio de Justicia y Defensa Animal?

La habilitación del antiguo Centro Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad Casa del Buen Pastor se plantea mediante un convenio entre el Ministerio de Justicia y la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal. El acuerdo deberá establecer las condiciones para utilizar temporalmente una parte del inmueble con fines de protección animal.

La presentación de la iniciativa contó con la participación del viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, el director de Bienestar Animal, Héctor Rubín, y la senadora nacional Lizarella Valiente. Las autoridades recorrieron las instalaciones para observar los espacios previstos y evaluar su utilización como albergue.

La distribución de responsabilidades será determinante para que el proyecto funcione durante una emergencia. El convenio deberá precisar qué institución administra el espacio, quién coordina los rescates, qué recursos se destinan al mantenimiento y qué mecanismos se aplican para garantizar las condiciones sanitarias y el bienestar de los animales.

Hasta la información disponible sobre el anuncio, no se detallaron el plazo de vigencia del acuerdo, el presupuesto operativo ni la cantidad de animales que podrá recibir el lugar. Tampoco se precisó cuándo comenzará a funcionar de manera efectiva. Estos datos permitirán dimensionar el alcance de la iniciativa y distinguir entre la habilitación prevista y la prestación efectiva del servicio.

¿Por qué las inundaciones también exigen una respuesta para las mascotas?

La crecida del río Paraguay y las inundaciones en Asunción ponen bajo presión a las familias que viven en zonas expuestas al avance del agua. Cuando deben abandonar sus viviendas, los animales domésticos también necesitan ser evacuados, trasladados y alojados en condiciones adecuadas.

La disponibilidad de un refugio específico puede facilitar esa respuesta, siempre que exista coordinación con los operativos de emergencia y con las familias afectadas. Los animales requieren espacios seguros, agua potable, alimentación, vigilancia sanitaria y medidas para evitar escapes, peleas o contagios durante su permanencia.

La cuestión también tiene una dimensión social: algunas familias pueden enfrentar dificultades para trasladar a sus mascotas a los albergues habilitados para personas. Contar con un lugar destinado a los animales podría reducir ese obstáculo, aunque la iniciativa deberá articularse con los mecanismos de asistencia a los damnificados y con la información sobre los puntos de evacuación.

El funcionamiento del centro dependerá, además, de la coordinación entre las instituciones públicas y los equipos que intervengan en las zonas inundadas. La identificación de los lugares de mayor riesgo, el traslado de los animales y el registro de sus propietarios serán tareas necesarias para que el refugio pueda responder de forma ordenada a la emergencia.

¿Qué falta definir para que el refugio funcione durante una emergencia?

La propuesta anunciada por el Gobierno ofrece una alternativa para alojar animales rescatados, pero su capacidad de respuesta dependerá de decisiones operativas que todavía deben precisarse públicamente. La habilitación de cinco sectores constituye una previsión de infraestructura; no equivale, por sí sola, a una capacidad confirmada de atención.

Entre los aspectos pendientes figuran la cantidad máxima de animales que podrán ingresar, el personal disponible, los recursos para alimentación y atención veterinaria, los criterios de admisión y el procedimiento para recuperar a las mascotas una vez superada la emergencia. También será necesario determinar cómo se mantendrán las instalaciones cuando no haya inundaciones.

La publicación de esas condiciones permitiría evaluar el alcance real del servicio y establecer responsabilidades verificables. También ayudaría a las familias a conocer cómo solicitar asistencia, dónde entregar animales rescatados y qué documentación podrían necesitar para recuperarlos.

La iniciativa transforma temporalmente un espacio penitenciario en una instalación de protección animal. Su resultado dependerá de que el convenio entre Justicia y Defensa Animal se traduzca en procedimientos claros, recursos disponibles y una coordinación efectiva con los operativos de emergencia de Asunción.