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Asunción

Subproductos de la pandemia
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El virus chino está dejando muchos subproductos, algunos altamente indeseables pero también otros gracias a los cuales estamos aprendiendo rápidamente valiosas lecciones. A quien le puede molestar que se haya generalizado el lavado de manos antes de abocarse a una actividad que requiere el contacto físico, por ejemplo, toquetear productos de consumo masivo antes de comprarlos.

El lavatorio con jabón líquido y el dispensador de alcohol al 70% que se exigen hoy a la entrada de cualquier local comercial debería permanecer por ley, al igual que el uso de tapabocas.

Los sanitaristas están comprobando que gracias a estas exigencias para nada descabelladas, las enfermedades de transmisión por virus y sus complicaciones, en especial las pulmonares, han disminuido drásticamente. Tendremos que ir abriéndonos a esa “nueva normalidad” porque nos ha ayudado a contener el COVID con el adicional ya señalado.

Otro subproducto importante es la valorización de lo digital. No es un secreto que estamos haciendo trabajar los celulares mucho más que antes y no sólo para hacer llamadas sino para activar el comercio on line, pagos incluidos. Quienes no estuvieron familiarizados, antes de la pandemia, con todas las funciones de su baqueteado smartphone debieron hacer un curso rápido de actualización.

La cantidad de trámites, cobros y abonos que se pueden hacer con el diminuto telefonito es enorme, con ahorro de tiempo, traslados y, lo más valioso de todo en tiempos de epidemia, las exposiciones a aglomeraciones, colas, salas de espera, etc.

Esta es una lección que debiera aprovechar el ministerio de Obras Públicas, reemplazando ese andamiaje complicado del billetaje electrónico por una simple aplicación para celulares, dejando las tarjetas como recurso secundario para usuarios que no dispongan de un smartphone. Eso haría innecesario que el Congreso tenga que gastar tiempo legislativo en una ley punitiva para revendedores que especulan con la provisión de tarjetas del transporte. Desarrollar la aplicación podría incluso salirle gratis al MOPC licitando el servicio entre las operadoras de telefonía móvil.

Hasta podría impulsar la bancarización de quienes hoy están por fuera del sistema. Lecciones que nos deja la pandemia, muchas de ellas valiosas y que vale la pena analizar con criterio amplio.

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