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Siete consejos para un político que ganó una elección

  1. Sea humilde en la victoria. Esta vez usted ganó: por su esfuerzo, por su partido o por suerte. O por todo eso junto. Pero piense con humildad en la victoria. La victoria tiene reglas y hay que asumirlas con prudencia. Nada es peor que regodearse de la derrota del adversario. No alardee. No hable de sus grandes dotes ni sus habilidades. Nadie gana sólo. Hubo muchos y muchas circunstancias que hicieron que usted esta vez ganara. Sea humilde y digno con su triunfo. No siempre el destino será favorable.
  2. No se olvide de volver. Vuelva ahí donde la gente le dio su apoyo. Con la gente que creyó en usted. No se pierda en grandes banquetes, en actos ociosos de partido o en frivolidades. No se aleje de sus responsabilidades y sus electores. La tentación de las luminarias y de la fama efímera, siempre está en los políticos. Hay quienes ya no quieren voltear a ver a quienes lo llevaron a la victoria. 
  3. Cumpla lo prometido. Usted de seguro hizo muchas promesas en su campaña. Mal hará sí no las cumple. No le apueste al olvido de la gente. Sostenga su palabra. La gente le dio su voto porque confiaba en que usted iba a cumplir. La palabra es sagrada en política aunque muchas veces no se cumpla. La promesa cumplida es un acto de honor.
  4. No olvide para qué es el cargo. Hay quienes llegan al cargo y no saben qué hacer en él. Los cargos en política no son para disfrutarlos. Son para servir y comprometerse. Para hacer el mayor de los esfuerzos por dignificarlos. Usted fue y rogó para que le votaran. Hizo promesas y dijo que sería el mejor de los servidores públicos. Hay quienes ganan y se olvidan para qué querían el cargo. ¿Para qué quería el cargo? Pregúnteselo todos los días.
  5. No se esconda de la gente. Usted se debe a la gente. Pero luego pasa que los políticos una vez en el cargo ya no quieren escuchar a quienes lo llevaron al poder a través de los votos. No reciben sus demandas, evaden tener reuniones, se esconden en sus oficinas y en sus agendas a modo. Les molestan los problemas. Dé la cara. No huya.
  6. Atrévase. La mayor responsabilidad de un político es decidir. Los grandes problemas requieren soluciones. Pero hay políticos que les gusta flotar. Evadir. No comprometerse con sus decisiones. No se atreven para no rasparse. Piensan que los problemas se irán poco a poco o que se resolverán algún día por sí solos. Sea valiente y no le dé largas a los problemas. Atrévase.
  7. Que no le gane la soberbia. No se crea el mejor porque ganó. No cambie sus maneras y sus modos. Sea como usted siempre ha sido. La política son circunstancias que a veces favorecen pero a veces no. Sepa que la vanidad del poder, es una enfermedad de la que pocos escapan. Es una enfermedad que tarde que temprano hunde. No lo olvide.

 

Guadalupe Robles
Guadalupe Robles
Gerente de Relaciones Institucionales del Grupo Debate. Politólogo por la UAM. Doctor en Derecho de la Información. Profesor-Investigador. Lector disperso.

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