Con 23 votos a favor, 19 en contra y una abstención, la Cámara de Senadores aprobó el permiso sin goce de sueldo para el legislador Hernán Rivas, en una sesión extraordinaria marcada por fuertes cuestionamientos y división política.
La medida fue impulsada por el cartismo, que logró una ajustada mayoría para sostener su estrategia, pese al rechazo de la oposición y sectores disidentes, que calificaron el pedido como inconstitucional y exigían la pérdida de investidura.
El propio Rivas votó a favor de su permiso, en medio del escándalo generado por el presunto uso de un título falso de abogado y tras el sobreseimiento de su causa. Además, fue señalado por la fiscala Patricia Sánchez por supuestas amenazas en el marco de la investigación.
Durante el debate, legisladores opositores advirtieron que el permiso no corresponde a este tipo de situaciones, ya que —según sostienen— solo debería aplicarse en casos de funciones diplomáticas o cargos en el Ejecutivo.
La senadora Celeste Amarilla cuestionó la legalidad del procedimiento y afirmó que, más allá del resultado, el caso ya generó un costo político significativo al exponer el escándalo públicamente.
El caso de Rivas sigue generando repercusiones políticas e institucionales, en un escenario donde persisten las dudas sobre la legalidad de su título y el impacto de sus actuaciones en organismos como el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.
Periodista Senior