sábado, abril 25

Salvar a los bichos

Me pueden decir “Pero Iñaki para y porque salvaríamos a insectos, sabandijas y alimañas molestas, para eso la industria de químicos desarrolla productos y herramientas para eliminarlos y hacer nuestra vida feliz y tranquila son bichos”. Pero, la sabia naturaleza tiene insectos que no siempre zumban, pican y contagian enfermedades que incomodan o se introducen en nuestro almacén y se alimentan de nuestra comida, existen aquellos que se encargan de polinizar cómo las abejas, mariposas y polillas, moscas, escarabajos y hormigas y también las lombrices de tierra que son verdaderas «ingenieras del ecosistema», desempeñando un papel crucial en la salud y fertilidad del suelo. 

A través de su actividad, transforman y mejoran el entorno en el que viven y vivimos los humanos y animales en nuestro planeta que no solo tiene humanos sino animales de distintas especies, tamaños y funciones, cómo los homo sapiens, hombres “sabios” que usamos nuestra sabiduría para contaminar, deforestar y destruir el planeta que reúne las condiciones exactas para que exista vida, que por los intensos acontecimientos climáticos. Eso lo  podríamos tomar cómo un aviso que no estamos usando bien esa sabiduría que el naturalista sueco Carlos Linneo en 1758 decide usar para designar al ser humano. 

Hemos creado caminos, rutas, medicamentos, letras, vocabulario, libros y herramientas de todo tipo para construir edificios, trasladar personas, calcular, registrar momentos con fotos, video o audio para inmortalizar acontecimientos y lo podemos notar hasta en los “teléfonos” que entre sus funciones también están la de fotografiar o filmar.

Desafíos increibles 

Muchas poblaciones de lombrices de tierra enfrentan peligros significativos, incluyendo el cambio climático que altera su hábitat a través de temperaturas extremas y sequías, así como el impacto de especies invasoras que desequilibran los ecosistemas al transformar la composición del suelo y competir con las especies nativas por espacio para seguir con vida y continuar sus funciones para mantener nuestra naturaleza con vida, estable. 

Por ejemplo es importante saber que  si desaparecieran las abejas, habría un colapso ecológico global que impactaría gravemente la seguridad alimentaria humana y los ecosistemas porque no existirían las polinizadoras que transportan polen de una flor a otra, facilitando así la reproducción de las plantas con flores, un trabajo muy importante porque gracias a ellas podemos tener frutos para comer, flores para apreciar y plantas en nuestros jardines, bosques o selvas. La flora fundamental para la vida no solo del insecto que come las hojas, flores o frutos sino para el ser humano y cualquier animal que respire, porque gracias a la fauna tenemos oxígeno que lo hace a través del proceso de fotosíntesis. 

Hay que aprender a valorarlos y cuidarlos antes que sea muy tarde,