Connect with us

Suscribirse

Editorial

Representación popular

A los curules deben llegar los mejores

¿Qué significa la palabra investidura? Según la Academia, es el “carácter que se adquiere con la toma de posesión de ciertos cargos o dignidades”. ¿Cómo se llega a esos cargos o dignidades? En el caso de un miembro del Congreso, mediante una votación popular, acto soberano a través del cual la ciudadanía confiere representación a una lista de candidatos presentada a su consideración el día de elecciones. ¿Cómo se pierde ese carácter, ese poder otorgado por la ciudadanía? Además de comprobarse insania, declarada por la Corte Suprema de Justicia, la investidura podría perderse por el uso indebido de influencias “fehacientemente comprobado” según determina la Constitución.  ¿A quién corresponde juzgar y comprobar en forma fehaciente ese uso indebido de influencias? Se supone que una cámara no puede juzgarse a sí misma en cuanto a la comisión de un delito, por lo que dicha potestad se traslada al poder jurisdiccional. Aunque suene a instrucción cívica del ciclo básico, es necesario repasar estos conceptos para rescatar en su verdadera dimensión el carácter e importancia que, en términos estrictamente políticos y constitucionales, inviste un cargo de legislador nacional.

En abstracción de posibles inconductas, liviandades o inconsecuencias cometidas por parlamentarios en el ejercicio de la representación popular, es necesario retrotraer la visión a lo que implica dotarnos de un poder legislativo, es decir, uno de los poderes en los que descansa la República definida en la Constitución como democracia representativa, participativa y pluralista, para siempre, por añadidura.

Este ordenamiento institucional no puede ser agarrado a patadas por quienes han recibido la mayor dignidad que puede alcanzar un ciudadano en una sociedad libre y soberana: representar al pueblo desde una banca en el Congreso. Las fallas en el sistema deben ser subsanadas mejorando la calidad de esa representación, responsabilidad que deben asumir y honrar las organizaciones de intermediación política.

Kalos kagathos proclamaban en la Atenas de Solón y de Pericles cuando buscaban a los mejores en todos los órdenes de la vida ciudadana, en especial, en la política. La calidad de la representación popular no se obtendrá con reprimendas escolares sino consagrando para siempre el imperio de los mejores.

No te pierdas:

Destino seguro

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Juan Martínez, Fabrizio Meza, Lisandra Aguilar.

Copyright © 2020 El Independiente | Libre y Transparente
Desarrollado con mucha garra en

Seguinos
Suscribite al Independiente