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¡Qué grande 1969!

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Cristian Nielsen

“Sky of blue and sea of green, In our yellow submarine”. “Cielo azul y verde el mar, en nuestro submarino amarillo”.

Corría el año 1969 y The Beatles acababan de lanzar “Yellow submarine” su undécimo álbum grabado en los estudios EMI de Londres. Leído en inglés o en su traducción al castellano es una cosa, pero escuchada la interpretación de John, Paul, George y Ringo es otra. Aunque no entiendas un pito del inglés-inglés, según los expertos en lingüística, acompañás el ritmo, la cadencia de la música y te dejás arrastrar por el clima que impregna toda la obra de aquellos tipos.

Así comenzó 1969, un año excepcional por la cantidad de sucesos que jalonaron su transcurso hasta el último día del almanaque.

NACE INTERNET

Aunque sea como objeto inanimado, Internet nace literalmente un 29 de octubre de 1969, bajo el nombre de ARPANET, que no era sino un conjunto de computadoras enlazadas vía telefónica. Algunos historiadores prefieren datar el hecho en el envío del primer correo electrónico, cosa que ocurrió más o menos por la misma fecha. Entonces hay una pequeña polémica. Advanced Research Projects Agency (ARPANET) fue un proyecto del Departamento de Defensa en busca de un sistema de comunicación que no colapsara incluso durante un bombardeo nuclear. Así que a caballo de las necesidades militares del país y de universidades en busca de un sistema de transmisión de documentos instantáneo entre computadoras, se crea el embrión de lo que hoy es la red de redes. Gran 1969.

CUATRO DIAS DE PAZ Y MUSICA

Ese fue Woodstock, un gigantesco fenómeno socio musical que empezó el 15 de agosto de 1969 en una granja de 240 hectáreas situada en Bethel (Nueva York) y terminó el 18. Hoy resulta difícil imaginar la enormidad de aquella convocatoria a la que acudieron, entre otros, Santana, Neil Young, Janis Joplin, The Who, Jefferson Airplane, Creedence Clearwater Revival y el inmenso Jimi Hendrix. Aquel año era el cierre de una década golpeada por el asesinato de los hermanos Kennedy y de Martin Luther King. Estados Unidos se desangraba en la guerra de Viet Nam y el movimiento hippie atronaba las calles exigiendo la retirada del país de un escenario de sangre que se llevaba lo mejor de la juventud norteamericana. Bob Dylan apostrofaba de esta manera a los “señores de la guerra”:

“Vamos, señores de la guerra. Ustedes que fabrican todas las armas.
Ustedes que construyen los aviones de la muerte.
Ustedes que hacen todas las bombas.
Ustedes que se ocultan entre muros, que se esconden detrás de las mesas,
solo quiero que sepan que veo a través de sus máscaras”.

En Washington, empezaban a ponerse nerviosos.

LIBRO AZUL DE LOS OVNIS

En los años ’50, cuando la guerra fría empezaba a cobrar entidad entre EE.UU. y la Unión Soviética, la Fuerza Aérea de Estados Unidos decidió iniciar una exhaustiva investigación sobre la existencia de los Unidentified Flying Objects (UFO), popularizados luego bajo la sigla castellana OVNI u objetos voladores no identificados.

Cubría entonces el país una espesa niebla de temor por el espionaje comunista. Joseph McCarthy, senador republicano, encabezaba un comité de actividades antiamericanas. McCarthy veía comunistas literalmente hasta en su desayuno. Así que no era raro que miles de ciudadanos honrados y crédulos vieran platos voladores, cilindros flotantes y naves nodriza moviéndose por todo el territorio nacional. En diciembre de 1969 el “libro azul” es concluido con el siguiente balance: 12.618 informes de avistamientos OVNI. Más del 80% resultaron ser malas interpretaciones de fenómenos naturales, vuelos de aviones y cosas por el estilo. No pocos eran verdaderos fraudes pero 701 casos quedaron como fenómenos inexplicables. El libro está libremente disponible pero sin nombres de testigos ni detalles importantes.

“VAMOS PORQUE ES DIFICIL…” 

“Elegimos ir a la Luna. No porque sea fácil, sino porque es difícil”. Fue un 12 de septiembre de 1962 cuando John F. Kennedy anunciaba que EE.UU. pondría un hombre en la luna antes de finalizar la década. Su promesa se hizo realidad el 21 de julio de 1969 cuando Neil Armstrong abandonó el módulo de alunizaje y dejó impresa la primera marca del hombre en la superficie del satélite.

Con tozudez típicamente irlandesa, Kennedy había embarcado a su país en una aventura costosa, complicada y siempre al borde de la tragedia, en la mejor de las tradiciones pioneras del Tio Sam.

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, John Walter Ferrari, Víctor Ortiz.