jueves, octubre 15

¿Por qué se abren las compuertas de las represas cuando llueve demasiado y qué implica?

Las intensas lluvias registradas en la cuenca del río Paraná llevaron a activar maniobras preventivas en las represas de Acaray, Yguazú y Yacyretá. Aunque la apertura de compuertas puede generar preocupación entre las poblaciones cercanas, se trata de un procedimiento utilizado para controlar el nivel del agua acumulada. Sin embargo, también puede provocar aumentos del caudal aguas abajo y exige precauciones.

¿Por qué las represas necesitan liberar agua?

Cuando se producen lluvias intensas durante varios días, los ríos transportan mayores cantidades de agua hacia los embalses de las represas. Si el volumen que ingresa supera el que puede evacuarse mediante las turbinas y otras salidas, el nivel del embalse comienza a elevarse.

Las represas cuentan con compuertas y vertederos que permiten liberar parte de esa agua de manera controlada. Esta operación ayuda a mantener el embalse dentro de los niveles establecidos para su funcionamiento y seguridad.

La apertura no significa necesariamente que una represa esté en peligro de colapsar. Por el contrario, puede ser una medida preventiva para evitar que el agua alcance niveles incompatibles con sus condiciones de operación.

La cantidad liberada depende de varios factores, como las precipitaciones previstas, el volumen de agua que llega al embalse, su capacidad de almacenamiento y las condiciones del río aguas abajo.

¿Qué está ocurriendo en Acaray, Yguazú y Yacyretá?

En Paraguay, las precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú provocaron un incremento considerable del caudal que posteriormente llega al Paraná.

Según la información difundida el 12 de octubre, el volumen de agua del Iguazú pasó de 1.500 a 9.000 metros cúbicos por segundo, es decir, se multiplicó por seis. A esto se suman aproximadamente 19.000 metros cúbicos por segundo provenientes de Itaipú.

Como resultado, el caudal que recibe la central hidroeléctrica de Yacyretá ronda los 28.000 metros cúbicos por segundo, con posibilidad de seguir aumentando durante los próximos días.

Ante esta situación, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) anunció maniobras preventivas en Acaray y Yguazú, ubicadas en Alto Paraná. El procedimiento contempla inicialmente aperturas reducidas durante tres horas, seguidas de incrementos graduales según las condiciones hidrológicas.

En tanto, Yacyretá informó que ya abrió las compuertas de su vertedero principal para administrar el mayor volumen de agua que recibe desde las centrales ubicadas aguas arriba.

¿La apertura de compuertas puede provocar inundaciones?

Sí, la liberación de grandes volúmenes de agua puede contribuir al aumento del nivel de los ríos aguas abajo y, dependiendo de las condiciones existentes, generar desbordamientos en zonas vulnerables.

Sin embargo, abrir las compuertas no significa automáticamente que habrá inundaciones. El riesgo depende de la cantidad de agua descargada, el nivel previo del río, las lluvias que continúen registrándose y las características de cada zona ribereña.

En algunos casos, una apertura gradual permite administrar mejor el volumen de agua y evitar descargas más importantes posteriormente. Por eso, las autoridades hidroeléctricas realizan estas operaciones de acuerdo con mediciones y previsiones hidrológicas.

También es importante distinguir entre el aumento natural del caudal provocado por las lluvias y el volumen adicional liberado mediante las compuertas. Ambos factores pueden influir en el comportamiento del río, pero no tienen necesariamente el mismo impacto.

¿Qué riesgos existen para las personas que viven cerca de los ríos?

El principal riesgo es el incremento del nivel y de la velocidad del agua en los cauces ubicados aguas abajo de las represas.

Esta situación puede afectar especialmente a quienes viven en zonas bajas, trabajan cerca de los ríos o realizan actividades como pesca, navegación y recreación.

Un aumento del caudal también puede modificar las corrientes y volver peligrosos sectores que habitualmente parecen seguros. Por ese motivo, las autoridades recomendaron evitar acercarse a los cauces y a las áreas que podrían verse afectadas.

Hasta el reporte oficial del 12 de octubre, no se habían identificado públicamente comunidades específicas con órdenes de evacuación relacionadas con estas maniobras. Las advertencias difundidas fueron de carácter preventivo.

¿Qué puede ocurrir si las lluvias continúan?

Si las precipitaciones persisten en las cuencas que alimentan el Paraná, las represas podrían necesitar mantener o modificar sus descargas para regular los niveles de sus embalses.

Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de la margen derecha de Yacyretá, señaló que los caudales afluentes mantienen una tendencia creciente y que el volumen recibido por la central podría aumentar durante los próximos días.

La evolución dependerá de las lluvias, los aportes de los distintos afluentes y las descargas de las centrales ubicadas aguas arriba.

Por ahora, las maniobras anunciadas buscan gestionar preventivamente el incremento del agua. El monitoreo de los caudales permitirá determinar si será necesario intensificar las aperturas y emitir nuevas advertencias para las comunidades ribereñas.