miércoles, septiembre 23

Peña habló de Venezuela ante Trump y pidió asegurar el retorno de la democracia

El presidente de Paraguay, Santiago Peña. EFE/ Miguel Gutiérrez

El presidente Santiago Peña planteó ante Donald Trump la necesidad de continuar trabajando por la democratización de Venezuela, durante una reunión con mandatarios latinoamericanos realizada al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

El presidente Santiago Peña llevó la situación política venezolana a la reunión que Donald Trump mantuvo este martes 22 de septiembre con sus aliados latinoamericanos del Escudo de las Américas, en Nueva York.

Durante su intervención, el mandatario paraguayo respaldó la operación estadounidense del 3 de enero que terminó con la captura y salida del poder de Nicolás Maduro y sostuvo que todavía queda pendiente avanzar hacia un sistema democrático en Venezuela.

“Todos hemos sufrido el régimen de Maduro y Chávez durante muchos, muchos años. Apreciamos lo que ocurrió el 3 de enero, pero necesitamos seguir trabajando y asegurarnos de que vuelva a haber democracia en Venezuela”, expresó Peña.

El presidente paraguayo amplió posteriormente su referencia a otros gobiernos de la región y manifestó su expectativa de que también se produzcan cambios políticos en Nicaragua y Cuba.

Un planteamiento ante Trump

La declaración no se produjo durante la intervención de Peña ante el pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sino en un encuentro paralelo encabezado por Trump con mandatarios y representantes de gobiernos latinoamericanos que forman parte del denominado Escudo de las Américas.

La reunión contó con la presencia de los presidentes Javier Milei, de Argentina; José Antonio Kast, de Chile; Daniel Noboa, de Ecuador; Irfaan Ali, de Guyana; Nasry Asfura, de Honduras; Santiago Peña, de Paraguay; Keiko Fujimori, de Perú; y Luis Abinader, de República Dominicana, además del vicepresidente colombiano José Manuel Restrepo.

El eje central del encuentro fue la cooperación frente al narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Trump ofreció respaldo estadounidense a sus aliados latinoamericanos para enfrentar a los carteles y planteó la posibilidad de una intervención de Estados Unidos contra estas organizaciones cuando los gobiernos no puedan combatirlas por sí mismos.

Horas antes, durante su intervención ante la Asamblea General, Trump había advertido que Estados Unidos podría utilizar su poder militar en América Latina si considera amenazados sus intereses nacionales.

Venezuela vuelve a aparecer en la agenda de Peña

El pronunciamiento adquiere otro contexto por la posición que el Gobierno paraguayo viene adoptando respecto a Venezuela.

Paraguay había roto relaciones diplomáticas con Caracas en enero de 2025, después de que el Gobierno de Peña reconociera al opositor Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024.

El escenario cambió después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 y el inicio de una nueva etapa política en Venezuela.

Peña ha sostenido públicamente que Paraguay pretende colaborar con una transición democrática venezolana y ha defendido la celebración de elecciones libres como parte de ese proceso.

El planteamiento realizado ahora ante Trump mantiene esa posición: respaldar el cambio ocurrido tras la salida de Maduro, pero señalar que el proceso político venezolano todavía debe desembocar en la recuperación de mecanismos democráticos.

El Escudo de las Américas

El encuentro se desarrolló en el marco del Escudo de las Américas, una alianza promovida por Trump y creada en marzo para coordinar acciones frente al narcotráfico y el crimen organizado en la región.

La iniciativa agrupa principalmente a gobiernos latinoamericanos alineados con Washington en materia de seguridad regional.

Durante la cita en Nueva York, Trump sostuvo que los carteles representan una amenaza para los países del hemisferio y ofreció apoyo estadounidense a los integrantes de la coalición.

La posición no es compartida por todos los gobiernos latinoamericanos. Países como México y Brasil han expresado objeciones a la posibilidad de que Estados Unidos ejecute operaciones dentro de sus territorios bajo el argumento de combatir organizaciones criminales.

La intervención de Peña, sin embargo, desplazó momentáneamente el eje de la seguridad hacia la situación política regional y puso nuevamente a Venezuela, Cuba y Nicaragua dentro de la discusión mantenida con el presidente estadounidense.