spot_imgspot_img
EL CANDIDATO
jueves, mayo 6, 2021
15 C
Asunción

Peleados con la realidad
P

/

/

En el Paraguay, en la última década, se ha demostrado lo difícil, y hasta imposible, que resulta censar algo, ya sea población humana, animal, de viviendas o la economía.

En censo nacional de población y vivienda 2012 se hundió en la ineficiencia y la falta de confiabilidad después de haberse extendido durante más de un mes, cuando los censos tradicionales llevaban apenas un día. Estos operativos, con sus pro y contra, se realizaron en el país los años 1950, 1962, 1972, 1982, 1992 y 2002 y arrojaron cifras que fueron la única referencia existente sobre la evolución de la población paraguaya en todas sus variables.

El primero de ellos, en 1950, halló una población total de 1.328.452 personas, 51,1% hombres y 49,9 mujeres. Por entonces, el 34,6 % de los paraguayos vivía en ciudades mientras que el 65,4% permanecía en el campo. De allí en adelante, los censos siguieron realizándose al tradicional estilo de los formularios de papel, pacientemente llenados por censistas muchos de los cuales provenían del magisterio o de oficinas públicas con diversos grados de formación.

Pero bastó llegar al 2012 y que se incorporaran herramientas digitales para que todo se fuera al demonio. Fue el censo más largo jamás realizado en el país. Duró desde el 15 de octubre hasta el 30 de noviembre y fue calificado de fracaso por quien en ese momento se desempeñaba como directora de la DGEEC. Se calcula que el 20% de la población quedó fuera de las estadísticas recogidas y ese porcentaje invalidó la posibilidad de darle credibilidad a las proyecciones del proceso.

Ahora, el Gobierno dispuso la realización de la versión 2022 que costará el doble del de 2012 el cual ha dejado un agujero estadístico que otorga un bajo grado de confiabilidad de sus resultados. Eso significa que las cifras emergentes del frustrado censo deben ser sometidas a una variable más-menos muy crecida, lo cual resta valor a cualquier dato emergente de semejante imprecisión.

En el Paraguay estamos peleados con la realidad. En 2014 el Indert intentó censar sus colonias y cinco años más tarde apenas pudo completar el 35% de su meta, después de gastar US$ 8 millones. El MAG, por otro lado, está intentando realizar el censo agropecuario 2020, sin noticias hasta ahora. El ultimo que el ministerio logró completar data de 2008. Peleados hasta el infinito con la realidad.

Seguí leyendo