jueves, septiembre 24

MODOS DE CAMINAR Y SUS EXPLICACIONES

Caminar es el acto de desplazarse a pie, manteniendo siempre un pie en contacto con el suelo, y puede tener tanto un sentido físico como metafórico. Lo hacemos desde el festejo de nuestros parientes de vernos caminando sin andador o escolta de nadie hasta dejar de hacerlo por no querer caminar más o cualquier motivo que impida marchar, transitar, pasear o andar con nuestras piernas a un lugar determinado.  Cómo caminamos puede escribir sobre cómo somos, sentimos o pensamos cómo lo que comunicamos o cómo lo hacemos.

Según la psicología caminar con las manos atrás de la espalda, es un gesto específico denota estados internos vinculados con la concentración y la serenidad.

Detalles singulares

Los modos de caminar (o patrones de marcha) se dividen entre las variantes mecánicas normales y las formas alteradas o patológicas que adoptan las personas según su anatomía, hábitos o condiciones de salud.

Entre esos modos tenemos;

  • Marcha con pronación: Al caminar, el pie rota ligeramente hacia el interior para absorber el impacto. Es común en personas con arco plantar bajo o pie plano.

  • Marcha con supinación: El peso del cuerpo se apoya de forma predominante en el borde exterior del pie. Es frecuente en personas con arcos cavos o muy elevados.

  • Marcha rápida o a paso ligero (power walking): Incrementa la frecuencia de la zancada y el braceo activo sin llegar a correr, aumentando el consumo energético y la exigencia cardiovascular.

  • Marcha sigilosa o con antepié: Se apoya primero el metatarso/punta antes que el talón. Es común caminar descalzo sobre superficies duras, irregulares o para minimizar el ruido.

  • Marcha antálgica: Es la cojera intuitiva que se adopta para evitar el dolor. Se reduce el tiempo de apoyo sobre la pierna afectada.

  • Marcha atáxica: Inestable y con base de sustentación amplia (pies muy separados) y brazos abiertos para mantener el equilibrio. Típica de afectaciones del cerebelo o pérdida de sensibilidad propioceptiva.

  • Marcha equina o en «steppage»: La persona levanta exageradamente la rodilla al caminar para evitar que la punta del pie arrastre, habitualmente por debilidad en los músculos flexores del tobillo.

  • Marcha festinante o parkinsoniana: Pasos cortos, lentos y arrastrados, con el tronco inclinado hacia adelante.

  • Marcha en tijera o espástica: Las piernas se cruzan ligeramente al avanzar debido a la rigidez o hipertonía muscular en los aductores.

Sea cual sea su forma de caminar tenga en cuenta que este ejercicio, aunque no sea muy intensivo es importante para su salud cardiovascular, su salud osteomuscular y articular, su salud mental y función cognitiva. 

Es importante tener en cuenta que mantener el hábito de caminar preserva la autonomía física a lo largo de los años, siendo uno de los indicadores más claros de longevidad saludable, si lo que busca es prevalecer lo más pueda en la vida. camine.