sábado, mayo 2

Mitología digital / Félix Giménez

En tiempos actuales, la mitología no ha desaparecido, solo se ha transformado. La
mitología digital es el nuevo panteón de relatos, símbolos y creencias que moldean
nuestra comprensión del mundo virtual. Esta vez son los algoritmos que dictan el
destino, las redes sociales sirven de oráculos modernos. Todo esto crea una narrativa
colectiva que, aunque intangible, tiene efectos muy reales.

Cada plataforma digital ha generado sus propias leyendas. Desde teorías
conspirativas que se propagan a velocidades incalculables, hasta figuras públicas
elevadas a estatus casi divino por sus seguidores de un día para otro. Sin duda, el
entorno digital es fértil para la creación de mitos. La viralidad actúa como el nuevo
boca a boca, y los memes y emojis son los jeroglíficos de esta civilización virtual.

Pero sabemos bien que esta mitología no es inocente. De la misma forma que los
mitos antiguos, puede servir tanto para iluminar como para manipular. Las noticias
falsas, por ejemplo, se camuflan como verdades reveladas, y los algoritmos, lejos de
ser neutrales, fortalecen creencias y polarizan opiniones. En este contexto, la
alfabetización digital es una herramienta esencial para navegar entre dioses falsos y
profetas de humo.

Evidentemente esta nueva mitología no es solo un simple fenómeno cultural más del
montón: es un espejo de nuestras aspiraciones, miedos y deseos en esta revolución
tecnológica. Comprenderla es el primer paso para no ser devorados por ella. Porque,
al final, los mitos no desaparecen: solamente cambian de forma de transmitirse en la
sociedad.