
El Mercosur inició este lunes en Nueva Delhi una nueva etapa de negociaciones con India para ampliar el acuerdo comercial vigente y multiplicar de 450 a 3.000 los productos con preferencias arancelarias. Para Paraguay, la discusión abre una vía para diversificar mercados y mejorar el acceso de su oferta exportable.
¿Qué está negociando exactamente el Mercosur con India?
El bloque sudamericano y India comenzaron formalmente las conversaciones para actualizar y ampliar el Acuerdo Preferencial de Comercio, vigente desde 2009. El objetivo planteado por la actual Presidencia Pro Tempore uruguaya es ampliar de 450 a unos 3.000 productos el universo alcanzado por reducciones arancelarias.
El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, confirmó el inicio de las negociaciones durante su visita a Nueva Delhi. La propuesta apunta a profundizar un instrumento que, hasta ahora, funciona como un primer escalón hacia una relación comercial más amplia. El propio Mercosur define el acuerdo como un mecanismo que busca incrementar el comercio mediante preferencias recíprocas y que puede servir como base para futuras negociaciones.
El planteamiento no equivale todavía a un tratado de libre comercio. Se trata de una negociación para ampliar la cobertura preferencial del acuerdo existente. La diferencia es relevante porque cualquier ampliación deberá definir producto por producto las condiciones de acceso, los niveles de preferencia y los sectores que quedarán incluidos.
La decisión tampoco surge de manera aislada. En junio, los presidentes del bloque ya habían señalado formalmente la necesidad de profundizar el acuerdo con India, con el objetivo de ampliar su cobertura arancelaria y generar nuevas oportunidades de acceso a mercados.
¿Por qué India se convirtió en una prioridad comercial?
La dimensión del mercado indio explica buena parte del interés del bloque. India combina una población superior a 1.400 millones de habitantes con una economía que se encuentra entre las mayores del mundo y una creciente demanda de alimentos, energía, minerales, productos industriales y bienes tecnológicos.
El acuerdo actual tiene una cobertura limitada. Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya señalaba que el instrumento Mercosur-India estaba restringido a unos 450 productos, mientras que el objetivo de ampliación hacia unos 3.000 productos forma parte desde hace años de la agenda de profundización comercial.
La diferencia entre ambos escenarios es significativa para los exportadores. Pasar de una lista reducida de productos a una cobertura mucho más amplia no garantiza automáticamente un aumento de ventas, pero sí puede reducir una de las barreras de entrada más relevantes: los aranceles.
El interés también es recíproco. India busca ampliar su acceso al mercado sudamericano para sectores industriales y de servicios, mientras que los países del Mercosur tienen margen para colocar una oferta más diversificada de productos agroindustriales, minerales, energía y manufacturas.
¿Qué implica la negociación para Paraguay?
Para Paraguay, la oportunidad está vinculada principalmente a la posibilidad de ampliar destinos para productos que hoy dependen de un número limitado de mercados. Una mayor cobertura preferencial podría mejorar las condiciones de acceso de determinadas exportaciones paraguayas a uno de los mercados de mayor escala del mundo.
La negociación adquiere relevancia adicional porque Paraguay viene defendiendo una estrategia de diversificación comercial dentro del propio Mercosur. Durante la Presidencia Pro Tempore paraguaya, el bloque avanzó en nuevas agendas externas, entre ellas la relación con Japón, mientras que los presidentes también destacaron la necesidad de ampliar la red de acuerdos comerciales.
El mecanismo, sin embargo, tiene una condición estructural: Paraguay no negocia bilateralmente dentro de este instrumento, sino como integrante del Mercosur. Eso significa que las prioridades nacionales deben convivir con las de Argentina, Brasil y Uruguay, y que la definición final de los productos beneficiados será resultado de una negociación conjunta.
Para el sector privado paraguayo, el valor potencial estará entonces en qué productos consigan efectivamente mejores condiciones de ingreso. Una ampliación general del acuerdo puede ser positiva, pero su impacto económico dependerá de si incluye rubros en los que Paraguay tenga capacidad real de producción y oferta exportable.
¿Cómo encaja India en la nueva estrategia externa del Mercosur?
La negociación forma parte de una agenda comercial más amplia. En 2026, el Mercosur avanzó simultáneamente en sus vínculos con Unión Europea, Japón, Canadá, India y otros mercados, en un intento por ampliar su inserción internacional.
El acuerdo con la Unión Europea comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo de 2026, mientras que las negociaciones con Japón fueron lanzadas formalmente en junio. En el caso de India, los presidentes del bloque ya habían establecido como prioridad la profundización del acuerdo preferencial.
La diversificación adquiere importancia porque reduce la dependencia de unos pocos destinos comerciales y ofrece más alternativas para empresas que buscan colocar producción fuera de Sudamérica. También puede mejorar la capacidad negociadora del bloque frente a grandes economías.
Pero la agenda externa enfrenta una tensión interna. Mientras el Mercosur intenta abrir nuevos mercados, todavía existen diferencias entre sus miembros sobre la distribución de las cuotas de exportación hacia la Unión Europea. Paraguay mantiene su posición de que los cupos deben distribuirse equitativamente, con 25% para cada socio, mientras Argentina, Brasil y Uruguay mantienen posiciones más próximas entre sí.
Ese antecedente muestra que ampliar acuerdos comerciales no depende únicamente de alcanzar consensos con terceros países. También exige resolver las diferencias entre los propios miembros del bloque sobre cómo repartir los beneficios de esos acuerdos.
¿Qué sectores podrían beneficiarse de una mayor apertura con India?
La ampliación puede tener efectos distintos según el producto y la capacidad de cada país para aprovechar las preferencias. El acuerdo vigente ya contempla intercambios en sectores como agroindustria, productos químicos, farmacéuticos, minerales, textiles y manufacturas.
En el caso paraguayo, el potencial más relevante está relacionado con la capacidad de convertir ventajas productivas en exportaciones con mayor valor agregado. El acceso preferencial por sí solo no resuelve costos logísticos, certificaciones sanitarias, escalabilidad, financiamiento ni conocimiento del mercado indio.
También existe una dimensión de inversión. Una relación comercial más profunda puede facilitar contactos empresariales, alianzas productivas y proyectos vinculados a tecnología, alimentos, infraestructura y servicios. La experiencia de otros países del Mercosur muestra que los acuerdos comerciales pueden funcionar como una puerta de entrada, pero necesitan condiciones empresariales y logísticas que permitan aprovecharla.
El desafío para Paraguay será, por tanto, pasar de una discusión diplomática sobre aranceles a una agenda concreta de promoción exportadora, inteligencia comercial y atracción de inversiones. Esa tarea involucra al Gobierno, al sector privado y a las instituciones encargadas de comercio exterior.
¿Qué cambia en el mapa comercial del Mercosur?
La ampliación con India refuerza una transformación gradual del Mercosur: el bloque busca dejar de depender exclusivamente de sus mercados tradicionales y construir una red más extensa de acuerdos con economías de distintas regiones.
La estrategia ya tiene varios frentes abiertos. El acuerdo con la Unión Europea representa la apertura hacia uno de los mayores mercados desarrollados; Japón incorpora una economía asiática altamente industrializada; Canadá y Emiratos Árabes Unidos forman parte de otras negociaciones, mientras India ofrece acceso a una economía emergente de escala excepcional.
Para Paraguay, esa red puede ampliar las alternativas comerciales, pero también eleva la exigencia institucional. Aprovechar nuevos acuerdos requiere capacidad para negociar condiciones favorables, adaptar normas, cumplir requisitos técnicos y sanitarios y coordinar al sector público con los exportadores.
La discusión también tiene una dimensión de seguridad jurídica y clima de inversión. Un país integrado a una red comercial más amplia puede ofrecer a las empresas una plataforma regional con mayor cantidad de destinos, pero los beneficios dependen de la estabilidad de las reglas y de la capacidad del Estado para implementar los compromisos asumidos.
¿Puede India convertirse en un nuevo mercado estratégico para Paraguay?
El inicio de las negociaciones no implica todavía un resultado comercial concreto para Paraguay. El cambio dependerá de los productos finalmente incorporados, de las preferencias acordadas y de la capacidad de las empresas paraguayas para responder a la demanda india.
El movimiento, sin embargo, coloca a India dentro de una estrategia comercial que puede tener efectos de largo plazo sobre la inserción internacional del Mercosur. Para Paraguay, el punto central será conseguir que la ampliación del acuerdo se traduzca en oportunidades efectivas para su estructura productiva y exportadora.
El bloque ya tiene una agenda externa más amplia que hace pocos años. Ahora deberá demostrar que esa expansión de acuerdos puede convertirse en comercio efectivo, inversión y diversificación de mercados, y no solamente en nuevos instrumentos diplomáticos.