miércoles, abril 22

Los derroches de subsidios no focalizados

Hasta el 2021, en el país se invirtió alrededor de US$ 80.813.631 en asistencia social, lo cual forma parte de los US$ 112.615.358 totales invertidos por el Estado. Las subvenciones son beneficiosas para diversos sectores del país, dependiendo de su nivel de necesidad, pero si no guardan algún tipo de enfoque definido o límite, los subsidios pueden resultar contraproducentes dentro de la economía de la nación.

Ante ello, el Ministro de Desarrollo Social, Mario Varela, explicó la necesidad de focalizar las subvenciones únicamente en los sectores más desfavorecidos del país, brindando también de ese modo herramientas que permitan a las personas salir de su situación de pobreza. Así, el Estado no se enfocará únicamente en transferir un monto de dinero, desarrollando un perfil netamente asistencialista que derive en pérdidas financieras.

Ministro Mario Varela

“Desde el Ministerio de Desarrollo tenemos el programa de protección más grande, que es el de Tekoporã, que abarca a más de 168.000 familias, que serían más de 550.000 personas aproximadamente, con una inversión de US$ 60 millones al año”, destacó el titular de la cartera del Estado.

Así, destacando que el subsidio ya no sea visto como un mecanismo de dependencia por quienes lo usufructúan, el Ministro Varela destacó que debe haber un equilibrio fiscal y presupuesto público real. Por ello, dentro de las ayudas sociales ofrecidas por la institución pública, el titular también habló de las condiciones y los lapsos necesarios dentro de las transferencias, para que estas no representen únicamente un gasto para el Gobierno.

Las mismas se enfocan netamente en las carencias básicas de los ciudadanos, como la escasez económica para costear una alimentación básica o acompañar el acceso a la Educación de los hijos. Sin embargo, el vocero de Desarrollo Social apuntó a un nuevo eje: la inclusión económica de cada persona, para no depender exclusivamente de los subsidios.

De esta manera, las transferencias se hacen en 72 cuotas, costeando durante ese tiempo las necesidades urgentes de cada familia, incluyendo también una ayuda adicional que consiste en herramientas particulares para salir finalmente de su situación de extrema pobreza o no caer en ella.

Así, en tres años y medio, de 8.900 ayudas con el programa de protección a personas con discapacidad, pasaron a 16.000 individuos ayudados. Esto teniendo en cuenta las transferencias condicionadas y el pago determinado con cierto lapso, dejando de lado el perfil estatal asistencialista.

MEJOR CONTROL
Dentro del proceso de transferencia financiera, el Ministro Varela expuso la importancia de aplicar en las entidades instrumentos que complementen la acción monetaria. En medio de una crisis socioeconómica las capas socioeconómicas más bajas son las que más sufren; por eso en la época de la pandemia aumentaron los programas sociales con Pytyvõ, Ñangareko y Tenonderã, pero estos hoy en día están desactivados.

“Se tiene que hacer un cálculo de variación, como con el salario mínimo. Se requiere algún tipo de ajuste, pero el problema recae sobre la torta presupuestaria: tenemos mucho gasto público que se debe repensar, haciendo análisis administrativos” afirmó el titular de la cartera del Estado.

Así, se debe aumentar la inversión en los programas sociales y que sean sostenibles, para lograr que las familias escalen. Sobre el punto, el vocero mencionó que desde la institución se encuentran trabajando con los parlamentarios, el BNF y otros referentes, para la creación de una ley que permita una mayor ayuda a las personas para que estas sigan egresando a través de microproyectos, microemprendimientos, etc.

“Esto para que tengan acceso a un crédito blando con una tasa de interés baja. Hoy en día los bancos están difíciles porque sus créditos no están al alcance de todas las personas. El año pasado invertimos casi G. 28.000 millones en Tenonderã para más de 9.300 familias en todo el país y el 95% tiene un resultado positivo”, aseguró el Ministro Varela.

PROYECTOS EN EL LEGISLATIVO
“Antes de ser Ministro ya era político, fui Gobernador del Departamento de Caaguazú, luego fui electo como Diputado para este período, pero me brindaron un permiso para dedicarme como el titular de Desarrollo Social. Actualmente me postulo para la Senaduría”, expresó Varela, hablando también de sus proyectos para las próximas elecciones generales.

El vocero de la cartera del Estado hizo referencia a todo el trabajo que vino desarrollando dentro de la institución, afirmando que con la experiencia acumulada podrá brindar aportes importantes en el Legislativo. Afirmó que se desempeñará como ministro hasta donde le permita la normativa, para finalmente desprenderse y lanzar su candidatura.