Hace un mes se celebró el Día Internacional de la Madre Tierra para concienciar sobre la protección del medio ambiente, la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. Proclamada oficialmente por la ONU en 2009, esta fecha busca recordar que el planeta y sus ecosistemas son nuestro hogar.
Uno de los ecosistemas reconocido como Reserva Ecológica por Ley 6941/22 y Plan de manejo (Resolución 441-MADES).es el Parque Guasu Metropolitano, que, desde hace más de 7 años, ha cedido mediante convenio de usufructo más de 9 hectáreas del predio que la Asociación Paraguaya de Futbol (APF) utiliza para las divisiones formativas de los clubes de futbol.
El Plan de manejo aprobado por el MADES, expresa en forma específica las dificultades que causa el uso desmesurado en un espacio verde público, reconocido como Reserva Ecológica y los inconvenientes para los usuarios, flora y fauna del lugar.
Las prácticas deportivas quizá no sean perjudiciales para el sostenimiento de la Reserva Urbana del Paraguay, con mayor afluencia de público (30.000 por mes) , pero cuando congrega gran cantidad de personas merece la revisión ya que las “hinchadas” generan polución sonora, pirotécnica, colapso del estacionamiento los fines de semana y afectan a la fauna del lugar, dejando cantidad de residuos sólidos, y toneladas de escombro que la APF, vuelca regularmente para facilitar el tránsito de vehículos pesados (Ómnibus y camiones) con jugadores e hinchadas.
Por otra parte, en 7 años no se cumplieron los compromisos firmados por la APF con el MOPC, tales como: 4. “Apoyo a actividades ambientales” / 6. “Reparación y puesta en condiciones de estacionamiento del Parque Guasu” / 8. Servicio de retiro y disposición final de residuos de los espacios cedidos “/ 10. “Elaborar un plan de acción anual de manera de coordinar las actividades deportivas con la utilidad del Parque Guasu.”
No cabe duda que el MOPC debe erogar recursos propios para garantizar guardias de ingreso, mantenimiento, servicio de riego, agua para vestuarios, seguridad en todo el perímetro etc. etc., y no vemos que haya contraprestación o reciprocidad por parte de la APF, tal como lo expresa el convenio de referencia.
Desde Che Pykasumi, el programa de radio del Parque Guasu Metropolitano que se emite semanalmente por Radio 1000 AM los sábados de 17 a 19:00 hs, en forma ininterrumpida desde hace 6 años, entrevistaron a expertos y profesionales a fin de compartir sus opiniones y puntos de vista.
El arquitecto y docente de Fada, Salim Girala afirmó que “si la APF, una de las instituciones civiles más poderosas e influyentes del Paraguay, que controla un negocio multimillonario, que influye en política, medios, territorios, y opera con autonomía casi total, con un peso social y económico que supera a muchas instituciones públicas, recurre a tirar escombros en un área silvestre protegida para estabilizar la superficie de su estacionamiento, es una vergüenza institucional”
Por su parte el periodista y usuario del Parque Guasu, Marcos Álvarez señaló: “Por un convenio firmado antes del decreto de protección ambiental funciona en su seno un campo deportivo que congrega mucha gente para las jornadas de fútbol con la consiguiente derivación de polución sonora y no hay registro de acciones de mitigación por lo que se impone una revisión de tal acuerdo. El Parque ya no debe ceder un centímetro de su territorio para seguir como pulmón que nos permita respirar mirando el futuro.”
Entrevistado Vladimir Velásquez Moreira, analista cultural: «Lo ocurrido no es un hecho aislado ni se reduce a la disposición de escombros: expresa fallas concretas en la gestión de usos, desde el estacionamiento hasta el manejo de residuos. El Parque Guasu, como área silvestre protegida de usos múltiples, requiere una conducción efectiva que articule intereses y regule prácticas. La reiteración de estas situaciones evidencia una gobernanza débil, especialmente en su dimensión público-privada. Cuando el Estado no ordena ni hace cumplir reglas, el bien común queda expuesto a su degradación».
Finalmente, el biólogo e investigador Danilo Salas: En cuanto a los servicios de regulación, el vertido de escombros compacta y sella el suelo, disminuyendo su capacidad de infiltración y regulación hídrica, lo que favorece la escorrentía, la erosión y la pérdida de la función natural del parque como amortiguador de inundaciones urbanas; además, reduce la capacidad del espacio verde para filtrar contaminantes del aire y mitigar las islas de calor. Los servicios de soporte se ven comprometidos porque los escombros sepultan el suelo fértil e interrumpen procesos clave como el ciclado de nutrientes y la formación de materia orgánica y fragmentan el hábitat y desplazan a la fauna nativa que debería resguardar el parque, y se pierde el potencial del sitio para futuros proyectos de restauración o recomposición del paisaje”
El Parque Guasu, nació como espacio verde público y se convirtió en Área Silvestre Protegida por la defensa de la ciudadanía de las 125 hectáreas, para fomentar la armonía con la naturaleza, y su conexión con el público usuario, para lograr un equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras.