El perturbar consiste en inmutar, trastornar el orden y concierto, o la quietud y el sosiego de algo o de alguien. Cómo seres humanos estamos casi siempre perturbados por cualquier cosa si no sabemos cómo estar y seguir enfocados en nuestros compromisos, que de acuerdo a cómo los enfrentamos también pueden como no perturbarnos.
El emperador romano Marco Aurelio decía; «Que no te perturbe lo que te sucede, sino cómo reaccionas a ello», que algunos podemos responder iracundos, con rabia, molestos, con “cara larga”, o cómo dice un amigo con “rostro cetrino” que describe una piel que presenta un color amarillento, verdoso o pálido apagado, carente de brillo o la frescura natural. Por lo general, evoca una apariencia cansada, apagada o marchita.
Entre los logros y aportes más significativos de Marco Aurelio destacan que:
Escribió las Meditaciones: Su obra personal de reflexión filosófica basada en el estoicismo es uno de los textos clásicos más leídos e influyentes de la historia. Escrita originalmente para sí mismo como una guía para mantener la virtud, la ecuanimidad y la disciplina en medio de la adversidad, sigue siendo un referente fundamental de la filosofía práctica.
Defendió las fronteras del Imperio (Guerras Marcomanas): A pesar de no tener una inclinación militar o bélica, pasó gran parte de su reinado en el frente de batalla defendiendo las fronteras septentrionales del Imperio contra las invasiones de las tribus germánicas y somáticas a lo largo del Danubio.
Gestionó crisis severas con templanza: Enfrentó grandes calamidades que devastaron Roma, entre ellas la Peste Antonina (una pandemia que mató a millones) y crisis económicas graves. Vendió propiedades y tesoros imperiales de la corona para financiar los gastos de la guerra y la sanidad pública sin ahogar fiscalmente a la población.
Un gran reformador
Reformó el sistema judicial y administrativo: Promovió reformas legales orientadas a la justicia social: mejoró la condición jurídica de los esclavos, protegió los derechos de las viudas y los huérfanos, y fomenta un gobierno basado en el mérito, la contención del gasto público y el cumplimiento estricto del deber.
Iniciativas que también lo habrán perturbado por lo que implica diseñar e introducir estos aportes en la mente de la gente, cómo ahora les tocará a los intendentes elegidos de Paraguay no solo trabajar en y por sus ciudades sino llegar a “perturbar” adecuadamente la forma de pensar de sus colaboradores y la misma ciudadanía, que si queremos vivir cómodos en nuestras ciudades no debemos esperar que nuestros municipios se encarguen siempre de las cosas básicas cómo la limpieza. el orden y las cosas básicas que todos también podemos hacer, que servirá para que otras personas en nuestras comunidades vivan sin muchas perturbaciones. Que trae consigo una serie de dilemas en nuestra;
- Salud física y respuesta fisiológica:
- Activación crónica del eje del estrés: El organismo percibe las perturbaciones como amenazas continuas, manteniendo elevados los niveles de cortisol y adrenalina.
- Problemas cardiovasculares: La falta de estados de reposo adecuados contribuye al aumento de la presión arterial, arritmias y mayor riesgo de eventos cardiacos.
- Afectación del sistema inmunológico: La tensión constante debilita las defensas naturales, haciendo al cuerpo más vulnerable a infecciones y procesos inflamatorios.
- Trastornos del sueño: La dificultad para conciliar o mantener un sueño reparador impide la regeneración celular y la consolidación de la memoria.
- Salud mental y equilibrio emocional:
- Agotamiento mental (burnout): La mente gasta una energía desproporcionada intentando filtrar el entorno, lo que lleva a un estado de fatiga cognitiva profunda.
- Ansiedad e hipervigilancia: Se desarrolla una respuesta adaptativa en la que el cerebro permanece en constante alerta, anticipando la siguiente interrupción o amenaza.
- Labilidad emocional e irritabilidad: La capacidad de autorregulación disminuye, lo que facilita arranques de ira, impaciencia o episodios de desesperanza y tristeza.
- Rendimiento cognitivo y capacidad de enfoque:
- Deterioro de la atención profunda: La fragmentación constante de la atención destruye la capacidad de mantener la concentración en tareas complejas.
- Pérdida de memoria de trabajo: El procesamiento continuo de distracciones interfiere con la capacidad de retener y organizar información a corto plazo.
- Toma de decisiones deficiente: El cansancio acumulado incrementa la impulsividad o la parálisis por análisis ante problemas cotidianos.
- Impacto social y relacional:
- Deterioro de los vínculos interpersonales: El cansancio y la irritabilidad acumulados dificultan la empatía, la escucha activa y la resolución asertiva de conflictos con personas cercanas.
- Aislamiento defensivo: Como mecanismo de protección, la persona tiende a retirarse o desconectarse afectivamente de su entorno para evitar mayor sobreestimulación.
Todo eso exige identificar lo que nos está perturbando y hacer que eso no sea tan importante cómo nuestra reacción a lo que sea perturbe nuestra mente
Marco Aurelio sostenía esta postura por varias razones clave de su pensamiento:
- La dicotomía del control Para los estoicos, el universo se divide en dos categorías: lo que depende de nosotros y lo que no. Los eventos externos (el clima, las acciones de otros, la enfermedad, la muerte o los contratiempos) están fuera de nuestro control directo. En cambio, nuestros juicios, pensamientos, impulsos y acciones son lo único que nos pertenece por completo. Sufrir por lo incontrolable es, desde esta perspectiva, un gasto inútil de energía.
- La mente como creadora del significado Un hecho en sí mismo es neutro; es la mente la que le otorga la etiqueta de «bueno» o «malo». El dolor físico o una pérdida ocurren en el mundo material, pero la perturbación ocurre únicamente dentro de nuestra interpretación. Si cambias el juicio sobre el acontecimiento, el impacto emocional del evento desaparece o se transforma.
- La preservación de la libertad interior Si permites que los acontecimientos externos dicten tu estado de ánimo, te vuelves esclavo de las circunstancias y de los demás. Marco Aurelio buscaba la ataraxia (la tranquilidad del ánimo) y la apatheia (el dominio sobre las pasiones desmedidas). Al gobernar tu respuesta, mantienes la soberanía sobre tu propia mente, independientemente de lo caótico que sea el entorno.
- El deber moral y la razón Como emperador, Marco Aurelio enfrentó guerras, traiciones y pandemias. Comprendió que reaccionar con pánico, ira o desesperanza no resolvía los problemas y empañaba la capacidad de actuar con justicia y razón. Para él, la virtud consistía en responder a la adversidad con serenidad, temple y sentido del deber.
El emperador tuvo que convivir con guerras, epidemias, tensiones políticas y pérdidas personales mientras gobernaba el Imperio romano que de seguro habrán perturbado mucho su forma de pensar y sentir sobre lo que ocurriría donde y a quienes le tocó gobernar. Por eso quizá tenía estas conclusiones, porque si se dejaba llevar por sus emociones quizá hubiese hecho más mal que bien hacia las personas que vivían con él.
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Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
