martes, octubre 6

LECTURA Y CEREBRO

Leer es una de las actividades más complejas y completas que puede realizar el cerebro humano. A diferencia del lenguaje hablado, para el cual estamos genéticamente programados, la lectura es un invento cultural relativamente reciente. Por ello, el cerebro no tiene un «centro de la lectura» nativo y debe reclutar, conectar y reestructurar múltiples áreas neuronales para procesar los símbolos escritos. Sino nuestra masa encefálica cómo condición de seres humanos fue desarrollándose desde el momento que fuimos creando e identificando símbolos determinados que comunicaban o nos enseñaban cosas determinadas. 

UN conocido me dice; “Iñaki hoy día ya no leer sino solo queremos ver”, más en las pantallas que usemos y tengan a su vez la posibilidad de conectarse a la red internacional existen infinitos símbolos que si los podemos interpretar comunican más cosas que notificaciones irrelevantes o lo que necesiten de vocablos para comunicar. Muchos  al usarlos mal siendo groseros, agresivos hacia quien o lo que sea no solo quemamos nuestra imagen, título, nombre o profesión sino la misma palabra, que no existe una fecha exacta para la creación de la primera palabra hablada. 

Y la palabra escrita no fue creada en un solo momento ni por una sola civilización, sino que surgió de forma independiente en distintas partes del mundo. El ser humano desde esos momentos hasta ahora hemos hecho utilizado las letras y vocablos aceptados por todos en común para registrar, trabajar, enseñar, aprender, trabajar y vivir en orden porque la lectura se caracteriza por estar ordenada por patrones ortográficos, caligráficos. 

Leer ayuda al cerebro

Debemos saber que la lectura ha desarrollado nuestro cerebro, decodificar letras, símbolos y significados transformó nuestros cerebros y creo algo que no existían cuando surgió nuestra especie y también puede ser que estabilidad tan compleja e importante para los seres humanos esté en riesgo de por los excesos de uso de la tecnología, que nos pueden ser utiles o inutiles de acuerdo a cómo y cuánto hagamos uso de ella. Además, nos puede servir de mucho si  dejamos que las redes, el consumo o lo que represente una pérdida de tiempo nos controle y seamos nosotros los que sabiamente controlemos lo que sea nos muestre, nos haga escuchar o leer para guiarnos, informarnos o aprendamos lo que nos sirva para algo en particular.

Podemos tener en cuenta que el leer lo que sea también ayuda a leer y entender lo qué y cómo pensamos y sentimos hacia lo que sea por las palabras o conceptos expuestos en nuestros libros o grupo de palabras reunidas que tengamos a mano. 

Y cómo dice el mismo amigo que mencionaba más arriba; en nuestro mundo hay quizá más libros que sitios en la red internacional, que se hace “más inteligente” de acuerdo a los datos e información específica de algo o datos particulares expuestos en las redes sociales o sitios de noticias, investigaciones científicas o cualquier pagina que use palabras para exponer lo que sea. Asi que a tomar el libro ejercitar el cerebro y mejorar nuestras capacidades.