lunes, mayo 4

Llamativos consejos

El consejo es una opinión que se expresa para orientar una actuación de una manera determinada para el bien particular o colectivo de quienes sean, donde esten y cómo se encuentren.

Por ejemplo luego del accidente que sufrí escuché muchos consejos para recuperarme en orden; Iñaki para sentarte, levantarte y caminar hacé esto, para recordar lo que hiciste. O hace poco, ayer o hace rato hacé esto, para relacionarte con los demás; de esta manera es mejor y más eficaz, para que las palabras y/o códigos que tengas en la cabeza lo pronuncies bien y puedas hacer entendible al socializar, la lengua y su funcionamiento son solo una de las  cosas afectadas luego de que uno se haya accidentado la cabeza. 

Por días, semanas, meses y años estuve sin la capacidad de hablar o socializar adecuadamente, notaba cómo las cosas a mi alrededor habían cambiado mucho. Por ejemplo, las personas en cafes, bares o reuniones sociales al estar una al lado de otra tienen en sus manos pantallas que roban la atención de sus ojos y oídos, sentidos que deben ser utilizados en cualquier diálogo y que a su vez hace difícil establecer una buena y fluida comunicación con el o los contertulios.

Congregarnos y socializar son ejercicios sanos para nuestra mente y sentidos que usemos en en una conversación que no es la misma en todos los casos, porque en el mundo existen mudos, sordos o ciegos, personas que al no poder escuchar, ver o hablar también tienen sus formas de expresarse, comunicar o demandar algo a sus entornos.Lo realizan  haciendo uso de códigos, normas o leyes de comunicación particulares para dialogar, trabajar, educar o aprender.

Un mundo singular

Por ejemplo los sordomudos hacen uso de la lengua de señas para que a través de sus ojos capten y entienden lo que comuniquen y se les comunique. Está entre mis pendientes todavía el aprender la lengua de señas para relacionarme bien con el sordomudo. Un ser humano distinto a los demás por su discapacidad, pero con ventajas frente a quienes escuchamos y podemos hablar.

Se encontró que la lengua de señas puede ayudarnos a todos a ser mejores comunicadores. Por ejemplo, la emotividad de la lengua de signos puede liberarte de la trampa de la precisión, o encontrar la palabra precisa o exacta nos permita enviar un mensaje con claridad. A veces “hablamos” y creemos haber dicho bien todo lo que se encontraba en nuestra mente y después nos damos cuenta que faltaron unos detalles para hacer más nítido el mensaje, esos inconvenientes pueden ser corregidos si nos comunicamos con el lenguaje de señas.

Toda condición humana tiene sus ventajas y desventajas, ninguna es perfecta, y debemos de hacernos de conocimiento para entendernos e integrar a todos en proyectos comunes si logramos pensar adecuadamente aunque no podamos movernos, ver, escuchar, hablar o lucir cómo todos en un lugar específico. Si tenemos, sostenemos y podemos compartir una idea que sirva para hacer funcionar la “máquina” que nos lleve a todos a un puerto seguro y útil para la colectividad en un momento y espacio específico.

No esperemos que todos seamos iguales en dicho espacio y tiempo en particular, he ahí, de esa autenticidad y originalidad humana es de donde logramos extraer conocimiento, metodologías y formas que sirven para toda la humanidad donde y cuando sea. Ahora podemos los que tenemos la bendición de escuchar y hablar, podemos tomar prestado el lenguaje de señas del sordomudo para ser concisos y exactos con lo que deseamos comunicar. Es una opción ciertamente.