Irlanda es una isla ubicada al noroeste de Europa continental, al oeste de Gran Bretaña. Está dividida en dos partes: la República de Irlanda e Irlanda del Norte. La distancia entre Irlanda y Paraguay es de aproximadamente 10,041 kilómetros en línea recta en una media de 15 horas o más volando. Imagínese lo que habrá sido ayer viajando en barco, la opción que existía y fue tomada por la irlandesa icono en nuestro país Madame Elisa Alicia Lynch que llega al Paraguay en 1855 al conocer al Mariscal Francisco Solano Lopez en París. Un amor a primera vista o “flechazo directo” cómo se dice ahora, y que ayer hubiese sido percibido groseramente.
Su presencia generó controversia en el país pero ella es también es reconocida por su valentía, y contribuciones a la asistencia médica e influencia en la cultura paraguaya que pasamos por un momento difícil por lo que fue la guerra de la triple alianza.
Ahora un medio inglés “The Guardian” trae una historia titulada “Madame Lynch: cómo una irlandesa se unió a las filas de los héroes de Paraguay”. Eliza Lynch estuvo al lado de su compañero caudillo en una guerra cataclísmica y murió de un cáncer de estómago en París, Francia. Ella es centro de atención por lo que representó aquel triste episodio que pasó el Paraguay en aquella guerra de 1864. Una mujer con una espíritu y coraje muy fuertes para ese tiempo y por siempre también si la comparamos con otras mujeres, que cómo pienso que al ser mujeres ya ganan a cualquiera por lo que les toca vivir naturalmente y el color y perfume que ponen no solo sobre sí mismas sino en sus entornos y en la vida de quienes las rodeemos.
Controversias locales
La congresista Rocío Abed calificó a Lynch como una “heroína que representa las virtudes de una mujer paraguaya estoica y genuina”, y agregó que merecía el honor de quedar en el panteón de los héroes del Paraguay “por su lealtad a la patria” y “amor incondicional” a López que dirigió cómo pudo una absurda lucha cómo todas las guerras del mundo por el feroz daño colateral que se hacen a vidas e infraestructuras que nada tienen que ver en las diferencias de los frentes en combate.
Esto no se limita a guerras pasadas sino es similar a las conflagraciones de hoy día que lastimosamente son desarrolladas sin tener en cuenta los registros históricos de contiendas pasadas. Ellas no son cómo las “luchas” que se dan ahora con drones, misiles y llenas de amenazas incumplidas por no querer jugarse a perder las inversiones que cuesta una guerra por la cantidad de equipos, personas y lo que se pueda perder al hacer uso de material de guerra en sitios frágiles y muy vulnerables por estar compuestos por niños, mujeres y gente no preparada para defenderse de la nefasta tecnología diseñada y construída para destruir, hoy día manejadas cómo un videojuego.
Cuando entendemos que la vida y salud de cualquiera no es un juego y lo debemos cuidar y proteger por la riqueza que tenemos en nuestra mente y espíritu y no solo por cómo luzcamos o sonemos. Aquella vez habrá sido difícil para la irlandesa comunicarse con su ingles irlandes cerrado y en un idioma no tan popular cómo lo es hoy día. El inglés se volvió una moda y quizá no dure mucho por la curiosidad que presentan otras culturas e idiomas en el mundo cómo el chino mandarin o el koreano y el rescate que se hacen de lenguas nativas cómo el guaraní, quechua y náhuatl, con el deseo de salvar culturas opacadas por la influencia de culturas extranjeras en lugares cómo el Paraguay donde existe nuestra música, gastronomía, lengua y literatura.
Hoy se recuerda el día del libro en Paraguay, y es gracias a este arte que sabemos más de la irlandesa que ocupará un espacio en el panteón de los héroes, destacada cómo heroína no por haber luchado sino por haber protegido vidas paraguayas que sufrían el ruido, las amenazas y el uso armas contra su integridad.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
