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martes, octubre 26, 2021
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Asunción

La batalla contra el virus
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Nuevos escenarios, nuevos métodos, mucha perseverancia

La pelea contra el virus chino está a punto de entrar en una nueva etapa para la cual debemos estar preparados. El genio cambiante del agente infeccioso ya no es una novedad. No es cuestión de si sus variantes van a impactarnos o no sino de cuándo van a hacerlo y con qué intensidad.

Ya está demostrado que la mejor muralla contra las frecuentes irrupciones de esta familia de coronavirus es la vacunación, aunque resulte cansador escuchar una y otra vez este aserto. Pero al igual que en las guerras, las formulas de defensa deben ir adaptándose a las permanentes mutaciones del virus.

Sería un error creer que con la segunda dosis de las vacunas que se etán dando en el país la batalla estaría ganada. La lucha está saltando a un nuevo escenario con tres componentes.

Primero, la perspectiva de incorporar una tercera dosis, tal como se está haciendo en muchos países líderes en la materia, como por ejemplo Israel, cuyo Presidente Isaac Herzog acaba de dar el ejemplo aplicándose la Pfizer en tercera dosis como integrante del segmento mayor de 60 años.

Segundo, combinación de vacunas. Este capítulo está siendo estudiado con mucho detenimiento en varias sociedades científicas. Es un mecanismo sobre el cual la propia OMS tiene sus resguardos y prevenciones, al menos hasta que pruebas exhaustivas y debidamente documentadas prueben su inocuidad. Se lo está evaluando, esencialmente, para aquellos países que tengan problemas de desfasaje en el suministro, programación y aplicación de determinadas familias da vacunas, como es el caso de la mayor parte de los países latinoamericanos.

Tercero, obligatoriedad de la vacuna. Esta es una carta muy arriesgada que se estudia principalmente en países con movimientos masivos antivacunas, entre los cuales se destaca Francia en donde cuatro de cada diez franceses rechaza las vacunas anticovid. Pero no es el único. Aunque luzca increíble, hasta fines de semana pasada había en EE.UU. 163 millones de ciudadanos vacunados, el 49,3% de la población. Dentro del 50,7% restante se encuentra una enorme masa de gente joven que aún no se ha vacunado y sobre la cual pesa la amenaza de la variante Delta, la más virulenta de la familia coronavirus.

En el Paraguay hemos avanzado dramáticamente. Con la nueva tanda de vacunas Pfizer y AstaraZéneca recibidas podremos ir por nuevas metas en una batalla que ha entrado en una nueva etapa y que exige perseverancia en los métodos utilizados para enfrentar la pandemia.

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