La idea de que envejecer o jubilación es «aburrido» suele nacer de una transición entre dos mundos: el de la novedad constante (la juventud) y el de la repetición o el desmantelamiento (la madurez).
De vez en cuando encontramos trabajos no aburridos o antipáticos sino alegres y simpáticos en la red que hacen referencia a periodos de vida que a todos algún día a todos nos tocará vivir. La jubilación es el acto administrativo por el que un trabajador en activo, por cuenta propia o ajena, solicita pasar a una situación pasiva o de inactividad laboral tras haber alcanzado la edad legal para ello. La percepción de que la jubilación es «aburrida» suele nacer de una transición brusca entre una vida hiperactiva y un vacío de estructura. No es tanto el descanso lo que agobia, sino la pérdida de ciertos pilares psicológicos que el trabajo proporcionaba de manera automática.
Hace poco me tocó escuchar una música en la red llamada; “Canción de jubilados”, que en alguna parte dice: “aunque tus Las arrugas no asustan. Batalla. Encuentro sin tanto protocolo que un buen amigo vale más que el oro, quinto en la tarde de Risas y abrazos del barrio. Matarlo. Ya lo bebes como en los años locos, pero el café sabe mejor a poco porque en su aroma y más grande, y además el amor de familia, la doña que manda ya es un tema maravilla, e incluso agrega que; “cada amanecer que asoma en la esquina del regalo del cielo y buena rutina, dale gracias a Dios con fe y buen tino. Recuerda el de arriba. Bendición mantiene. Con vida, termina este cuento bonito de risas, Amigos y Café Calientito si Dios. Vemos de nuevo con menos cabello. Porque la vida de rumba y lección con barriga dura. Así que ahorita compañero contento” Esa es parte de la lírica.
ENTRENARSE PARA VIVIR
El jubilarse no es el fin, es un nuevo comienzo” A lo que aquella persona jubilada se preguntará qué puedo comenzar ahora que no hago otra cosa que continuar haciendo nada más que nada, más la vida continúa y aunque el trabajo o nuestros quehaceres cotidianos no sean los mismos que hagamos en nuestras casas o donde o con quienes nos toque vivir, seguimos existiendo y el humor y curiosidad son lo último que debemos perder, que nos motiva a charlar, leer, navegar en la red internacional, viajar y aprender mientras podamos respirar, ver, escuchar, movernos y asimilar bien la información que nos rodea.
Aunque en ese periodo de vida algunos pueden sentirse inútiles, debemos tener en cuenta que la palabra jubilación proviene del latín jubilare y de una celebración judía en la que el hombre se tomaba un año sabático para reflexionar, con júbilo, de los conseguido a lo largo de su vida. Asi que no podemos estar jubilosos, felices o dichosos o contagiar ese estado de vida si decidimos quedarnos sentados en un rincón de la casa mientras lo más natural es que el tiempo pase y en ese lapso las cosas cambiarán en y fuera de nosotros

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
