domingo, mayo 17

JÓVENES DEPENDIENTES DE SUS PADRES

Cracia significa ‘gobierno’, ‘dominio’ o ‘poder’. Gerontocracia, talasocracia. Ahora surgió un nuevo tipo de gracia llamada «Herenciocracia», que se trata de que su éxito financiero depende ahora más que nunca de la riqueza de sus padres. 

No es buena porque mata la meritocracia o la modalidad de gobierno o de control de la vida individual, pública e institucional por parte de individuos o grupos sociales, cuya posición dominante se basa en el mérito. Es decir, es una modalidad de gobierno en la que sus representantes están ahí por sus méritos. Además, genera un estancamiento de la movilidad social, provoca la erosión de la democracia y cohesión social, porque cuando una pequeña élite hereda el control político y económico, la democracia se vuelve una fachada. Porque el control y ejecución del poder deja de ser propiedad del pueblo o demos. 

Hoy día el “banco de mamá y papá” se ha vuelto fundamental para la estabilidad de muchos jóvenes. Y ha generado un aumento en la solidaridad familiar y la construcción de personas dependientes y no independientes son seguras habilidades y actitudes para enfrentar cualquier desafío que les presente la vida. Muchos sociólogos y economistas advierten que las sociedades modernas están volviendo a este tipo de cracia. 

Un mundo dislocado

Un entendido sobre el tema menciona que, en muchos casos, el apoyo familiar va más allá del sustento económico, abarcando también el cuidado y la compañía entre generaciones. Por esto ya muchos ya no persiguen sus sueños o desarrollan habilidades para gestionar sus riquezas que les sirvan para adquirir lo que necesiten o cubrir sus deudas. 

Hay que entender también que la herenciocracia” también está moldeando las decisiones de vida y las relaciones, donde muchos jóvenes ven el estatus económico como un aspecto central en las parejas que eligen. Más de la mitad de los jóvenes de la Generación Z, entre 1995 y 2012, aunque algunos estudios amplían el rango desde 1993 hasta 2010, considera la compatibilidad financiera como clave en una relación, lo que resalta la influencia de la economía en la vida cotidiana.

En algunas culturas es normal que exista la herencia, más quienes nos vemos en la posibilidad de heredar lo que sea nos debemos preguntar: ¿qué es lo más importante que nos dejaron nuestros progenitores?, valen más las cifras en una cuenta bancaria que el techo, comida, vestimenta, atención y educación que nos han dado para vivir sin complicación alguna y para desarrollar nuestros talentos o habilidades para que trabajemos en algo determinado sin depender de nada o nadie más que de nosotros. 

Este escrito propone la creación de la desedacióncracia o el acto de privar a alguien de su derecho a heredar Que a algunos no gustará mucho, más debemos entender de dónde viene ese dinero, no es de nuestro sacrificio o trabajo sino es de las personas que nos atendieron desde el nacimiento hasta ahora. Y no serán siempre los padres atractivos, fuertes y sanos cómo creíamos, y van a necesitar una atención y compañía adecuada para que su vejez sea un periodo de vida sin dramas.  Un verdadero drama en puertas.