El presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, calificó como injustificable la muerte de Braulio Vázquez, quien falleció mientras aguardaba un cateterismo en el Hospital Ingavi, y reconoció que el hecho golpeó profundamente a la institución. “Lo que pasó con Braulio es una cosa que no se puede justificar”, afirmó.
Brítez reveló que el caso lo llevó a considerar su renuncia. “El día que me enteré pensé en dejar el cargo”, señaló, aunque explicó que decidió continuar tras reflexionarlo con su familia. “Creí que sería de cobarde abandonar la institución en este momento”, comentó a la 1080 AM.
El titular del IPS reconoció que las falencias del sistema de salud no se limitan a la infraestructura. “No solamente tenemos problemas con los equipos, sino también con las licitaciones de medicamentos”, indicó, al tiempo de advertir que la alta demanda de pacientes genera una sobrecarga constante. “Tenemos muchísima gente y eso hace que haya problemas con las máquinas”, expresó.
Sobre el estado en el que encontró la institución al asumir, Brítez fue gráfico. “Recibimos el IPS como si fuese un hospital de guerra”, dijo, y agregó que actualmente se trabaja en la renovación de equipos, aunque admitió que los tiempos administrativos retrasan las soluciones. “El tiempo lastimosamente no da para hacer todo al mismo tiempo”, afirmó.
Pese a las dificultades, el presidente del IPS aseguró que la situación muestra mejoras. “En comparación a como estaba hace dos años, el IPS está diez veces mejor”, sostuvo. También atribuyó los faltantes de medicamentos a la burocracia interna y adelantó avances. “Hay unos 180 medicamentos que se van a liberar ahora luego de cuatro meses”, concluyó.
Periodista Senior