Todo humano en el mundo pierde cosas, seres queridos, habilidades mentales o físicas por cualquier tipo de circunstancia, no nos gusta perderlas, pero es usual que ocurran estos hechos en cualquier y lugar de nuestras vidas. En algunos casos recién al perderlo nos damos cuenta de su valor y nos cuesta aceptar la realidad de no volver a tenerlo con nosotros, algo tarde para hacer algo al respecto porque una vez el/ella o esa cosa desaparecida o pérdida ya no hay forma de repetir su figura, voz, humor, ideas, acciones o lo que sea que lo/la identifique.
Hace poco estuve con un amigo sexagenario que me apuntó la pérdida de un hábito importante y sus efectos en la economía y la sociedad, coincidí con él porque particularmente me doy de que ya no dialogamos el uno con el otro y esto se nota por ejemplo en la cantidad de carne adquirida o lo que se coma en cualquier “encuentro” social. Se compra más que lo que se consume porque no se consulta no se conversa. Así cómo las poca o ninguna persona que ya va a restaurantes o espacios creados para que se reúnan personas; niños, jóvenes o adultos, que si están juntos no falta el “espejo negro” que refleja el resto de las personas solas buscando atenciónb o respuesta en sus redes sociales a cualquier publicación hecha, relevante o irrelevante para sus “amigos”, seguidores, suscriptores o el título que lleven quienes tengan en cuenta su perfil.
Recuperar la palabra
Hablar, conversar o dialogar usando palabras que pueden ser pronunciadas, oídas y entendidas para construir un mensaje es un ejercicio humano practicado desde siempre y clave no solo para quien trabaja en radio, cómo animador de eventos o educando a personas, sino es algo muy importante para cualquier terráqueo cómo respirar, ver, escuchar o moverse sin ayuda de nadie o cualquier herramienta diseñada para que nuestros sentidos capten lo que ocurre a nuestro alrededor o podamos llegar sin complicaciones a donde seamos convocados o debamos ir.
Hablar es una pieza clave para la convivencia y el crecimiento personal porque sirve para:
-
Construir puentes (Empatía): El diálogo nos permite salir de nuestra «burbuja». Al escuchar activamente, entendemos que la realidad de la otra persona es tan válida como la nuestra. Esto reduce los prejuicios y humaniza al otro.
-
Resolver Conflictos:
Es la alternativa más inteligente a la confrontación o el silencio resentido. Dialogar permite:
-
Identificar el origen real de un problema.
-
Negociar soluciones donde ambas partes cedan un poco.
-
Evitar que los malentendidos escalen a niveles irremediables.
3. Aprender y Evolucionar
Nadie tiene la verdad absoluta. Cuando dialogamos, exponemos nuestras ideas al contraste. Esto nos obliga a:
-
Refinar nuestro pensamiento: Al explicar algo, lo entendemos mejor.
-
Adquirir nuevos ángulos: El otro puede ver puntos ciegos que ignoramos.
El dialogar se aprende en nuestra casa en el desayuno, almuerzo, cena o cuando y donde tengamos la oportunidad de estar con parientes, amigos o quien nos pueda oír y responder cualquier duda o demanda que tengamos o hagamos, si no practicamos el conversar con nuestros parientes, amigos, compañeros de trabajo o estudio vamos camino a atrofiar nuestras bocas e intelecto cómo a afectar iniciativas diseñadas y producidas para reunir o vincular a personas.
Hasta vamos contra la continuidad de la condición humana que a través de la palabra hemos podido aprender, educar, trabajar y comunicar mensajes el uno al otro no solo en nuestros barrios, ciudades, países sino hoy día hasta de un continente a otro, que mientras continúe nuestro planeta van a seguir los continentes, países, provincias, estados, departamentos, ciudades y barrios con sus habitantes que han visto u oído palabras desde haber sido concebidos y con el tiempo hemos asimilado las palabras conceptos y su utilidad para luego escribirlas o pronunciarlas donde, cuando y para quienes deseemos que las vean u oigan.
Cómo seres humanos no solo debemos conocernos y relacionarnos sino tener en cuenta sanos ejercicios para nuestra salud particular y colectiva, no solo alimentarse adecuadamente, hacer ejercicios físicos o estudiar sino sobre todo el hablar entre nosotros para entendernos y conocer lo que pensamos o sentimos sobre lo que sea no solo porque sea divertido escucharnos y escuchar a otras personas o estar con ellas. Pero por sobre todo para cuidar nuestra condición de seres vivos en un tiempo que atenta hábitos claves para nuestra subsistencia que es el dialogar entre nosotros.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
