El Ejecutivo presentó al Congreso un proyecto de ley para aprobar un préstamo de US$ 286 millones de la JICA destinado a construir un corredor vial de 154 kilómetros entre Misiones y Ñeembucú, una obra que apunta a mejorar la conectividad, fortalecer la logística nacional y reducir el aislamiento histórico de la región.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, junto con la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, presentó este martes ante el Congreso Nacional el proyecto de ley que autoriza el financiamiento para la construcción del Corredor de Integración Suroeste, una de las principales apuestas de infraestructura del Gobierno para el sur del país.
La iniciativa contempla un préstamo de US$ 286 millones otorgado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), recursos que serán destinados a la ejecución de una carretera de 154 kilómetros entre Yabebyry y Pilar, incluyendo el acceso a Cerrito, además de 25 kilómetros de travesías urbanas y el mantenimiento de la infraestructura durante cinco años.
El proyecto busca integrar de manera permanente a los departamentos de Misiones y Ñeembucú, mejorando la conectividad de comunidades que históricamente enfrentaron dificultades de acceso durante temporadas de lluvias e inundaciones.
¿Qué contempla el proyecto del Corredor de Integración Suroeste?
El plan prevé la construcción de una nueva ruta pavimentada entre Yabebyry y Pilar, obras complementarias en zonas urbanas y la ejecución de infraestructura vial que incluye drenajes, alcantarillas, circunvalaciones, puentes y sistemas de seguridad vial.
Entre las estructuras más relevantes figura un puente de aproximadamente 400 metros sobre el río Yabebyry, considerado una pieza clave para garantizar la continuidad del corredor.
Además de la construcción, el financiamiento contempla el mantenimiento integral de la vía durante un período de cinco años.
¿Cómo será el financiamiento otorgado por la JICA?
El préstamo concedido por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón tendrá un plazo total de 25 años, con siete años de gracia y 18 años para su amortización, bajo condiciones financieras consideradas favorables para el Estado paraguayo.
Según explicó Pedro Alliana, las negociaciones con el Gobierno japonés permitieron adelantar el cronograma inicialmente previsto para 2028.
De aprobarse el proyecto de ley en el Congreso Nacional, las obras podrían iniciarse durante 2027, con un plazo estimado de ejecución de 30 meses.
¿Qué impacto tendrá la obra para Misiones y Ñeembucú?
Durante la presentación, Alliana calificó la jornada como un momento histórico para ambos departamentos.
El vicepresidente sostuvo que el corredor permitirá conectar de manera definitiva a Misiones y Ñeembucú mediante infraestructura de todo tiempo, beneficiando especialmente a comunidades que durante décadas permanecieron aisladas por las condiciones climáticas.
Asimismo, adelantó que el Ejecutivo evaluará ajustes al trazado para fortalecer la conexión con los distritos de Mayor Martínez e Itacorá, ampliando el alcance regional del proyecto.
¿Por qué el Gobierno considera estratégica esta conexión?
La ministra Claudia Centurión destacó que el Corredor de Integración Suroeste no solo mejorará la movilidad interna, sino que también consolidará un nuevo eje logístico para el país.
Explicó que la futura carretera dará continuidad al Corredor de Exportación, conectando Alto Paraná e Itapúa con los puentes de la Integración y de la Amistad, facilitando posteriormente la vinculación con Argentina y con los puertos del Pacífico.
Según la titular del MOPC, esta infraestructura contribuirá a fortalecer la posición de Paraguay como centro logístico regional, reducir los costos de transporte y aumentar la competitividad de la producción nacional.
Además, permitirá garantizar una circulación permanente incluso durante períodos de lluvias intensas, uno de los principales desafíos históricos para las localidades del sur del país.
¿Qué sigue para el proyecto?
El siguiente paso será el tratamiento del proyecto de ley por parte del Congreso Nacional, que deberá autorizar el financiamiento internacional.
Una vez aprobada la operación crediticia, el MOPC podrá avanzar con el proceso licitatorio y la ejecución de una de las mayores inversiones en infraestructura vial previstas para el sur del Paraguay.
Con una inversión de US$ 286 millones, el Corredor de Integración Suroeste se perfila como una obra clave para mejorar la integración territorial, fortalecer la logística nacional y abrir nuevas oportunidades de desarrollo económico para Misiones y Ñeembucú.
Periodista Senior