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Historias

“Estamos demostrando que se puede”

Entrevista exclusiva con la Ministra de la Mujer, Nilda Romero, sobre el empoderamiento de las paraguayas y las condiciones de las mujeres en el interior del país en la actualidad.

¿Has pensado alguna vez qué significa “correr como una chica”, “pelear como una chica” o “lanzar la pelota como una chica”? A medida que las personas van creciendo, asimilamos de la sociedad no solo los valores positivos, sino también los negativos. A veces ni siquiera somos conscientes de la discriminación hacia el sexo femenino, que empieza en el propio uso del lenguaje.

En entrevista con este diario, la ministra de la mujer, Nilda Romero, resaltó que hace 20 o 30 años, las mujeres abandonaron las tareas del hogar y ya no solo cuidan de su familia, sino que se amplió el espectro y cada vez se ven más empoderadas ocupando espacios de decisión en todos los niveles. 

“Albañiles, pilotos, automovilistas, vemos a las féminas brillando en un montón de rubros que antes eran exclusivos para hombres y nos congratula mucho. Desde la institución motivamos a que más mujeres se animen a ocupar esos espacios”, mencionó la ministra.

Asimismo, resaltó el ejemplo del viaducto inaugurado en San Pedro recientemente, cuyo proyecto estuvo a cargo de una ingeniera paraguaya muy exitosa. “Vemos que se está haciendo visible esa mano de obra femenina necesaria en la construcción de edificios o en las tareas del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para la construcción de las rutas. Estamos avanzando y demostrando que se puede, pero aún es insuficiente”, señaló.

LAS MUJERES DEL INTERIOR 

Las mujeres en el medio rural desempeñan tareas en la esfera privada o doméstica, aportando a la economía familiar con su trabajo diario no remunerado, en la finca familiar como unidad productiva generadora de productos primarios y de transformación artesanal para la seguridad alimentaria nutricional y para los circuitos comerciales que producen ingresos para la familia.

Cualquier inversión que se realice en ellas desde el Estado paraguayo puede reducir el hambre, la malnutrición, la pobreza de ellas, sus hijos, y de todo el entorno comunitario, además de superar las brechas de desigualdad de género, social y económica.

La ministra acotó que el empoderamiento económico lo suelen trabajar muy fuerte al interior del país. El año pasado concluyó un proyecto exitoso para las mujeres emprendedoras de la agricultura familiar, gracias a una donación del Gobierno de Marruecos pudieron llegar de manera directa a 400 mujeres en Caaguazú y 400 mujeres de Cordillera.

“Cada una de ellas eligió qué hacer. Muchas optaron por la cría de chanchos, aves, huertas comunitarias, la artesanía, etc. Unos G. 10 millones fueron distribuidos a cada comité para que pudieran llevar adelante su micro emprendimiento. Las técnicas del Ministerio hacen el monitoreo permanentemente y les va muy bien”.

COMUNIDADES INDÍGENAS

A pesar de sus enormes activos y contribución a la sociedad, las mujeres indígenas todavía sufren discriminación múltiple en nuestro país. Están sujetas a pobreza extrema, tráfico, analfabetismo, falta de acceso a tierras ancestrales, atención médica inexistente o deficiente y violencia. 

Esta violencia se exacerba cuando las comunidades indígenas se encuentran en medio del conflicto y las mujeres se convierten en el blanco de la violencia con motivos políticos, cuando realizan su trabajo diario, traen madera o agua para la familia.

“La Esperanza” es una comunidad indígena ubicada en General Bruguez en el Chaco Paraguayo. Unas 250 familias viven gracias al trabajo de las mujeres, mediante la pesca, la preparación de alimentos, la recolección de leña y la preparación de los fogones que los mantienen encendidos toda la noche, les da luz durante la noche y calor en el invierno, ya que no cuentan con corriente y el tendido eléctrico llega hasta una estancia a 25 km de la comunidad.

La ministra mencionó que suelen cargar G. 1.000 a la moto de algún cacique para trasladarse a conectar sus celulares y vuelven. Además, no poseen agua potable y utilizan un aljibe para recoger el agua de lluvia.

Gracias a la cooperación de Itaipú Binacional serán entregados a esa comunidad 250 ecofogones, una tecnología alternativa para mejorar sus condiciones de vida. 

“Instructores de Itaipú Binacional y el Ministerio de la Mujer se trasladaron al Chaco hace unos días para enseñar el uso de estos ecofogones que se alimentan con la luz solar y tienen un foco led que sirve para iluminar un sector de la casa y un enchufe para el celular. Vamos a contribuir al fortalecimiento de las capacidades de las beneficiarias en materia de derechos humanos, género e interculturalidad”, resaltó la ministra de la mujer.

Además, el proyecto tiene un enfoque sustentable previendo la eventual ampliación a otras comunidades de condiciones similares. 

 “Es una comunidad en una situación de extrema pobreza, cuando le contamos que los ecofogones le servían para cargar el celular, se pusieron muy felices. Ellas están aisladas y el celular es un medio de comunicación para prevenir la violencia, cuando tienen problemas de salud, para llegar a algún. Estamos viendo la posibilidad de llevarles alimentos, ya pedimos a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) una donación de víveres para que puedan ya utilizar estas herramientas”.

Agregó que si bien desde el Ministerio tienen alguna experiencia en trabajo con indígenas, no cuentan con los recursos suficientes, si no captan una cooperación internacional o con Itaipú y Yacyretá,  es muy poco lo que pueden hacer. Por ejemplo, este proyecto tiene un costo de G. 250 millones.

LAS MUJERES Y LA TECNOLOGÍA

La pandemia visibilizó aún más una brecha digital importante con respecto a la utilización de las herramientas digitales. Desde la institución apuntan a que más mujeres accedan al uso de la tecnología.

“Vamos a estar entregando unos telecentros en los 4 centros regionales que tiene el Ministerio de la Mujer. La crisis sanitaria nos hizo ver ese rostro negativo y deseamos capacitar a todas las que podamos en Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Filadelfia y Curuguaty”, afirmó.

Finalmente, explicó que a pesar de las limitaciones trabajaron todo este tiempo y lograron muy buenos resultados. 

“No cerramos la oficina ni un solo día. Queremos continuar con la articulación con nuestros aliados que nos donan equipos celulares para que las mujeres que trabajan las 24 horas puedan hacerlo desde su casa con alta tecnología y tienen una confianza muy grande al interior del Ministerio de la Mujer porque ven cómo se usan los recursos, ellos son los que administran, nosotros no tocamos el dinero. Conseguimos la aprobación de los proyectos y se implementan”, concluyó la ministra de la Mujer.

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Jhojanni Fiorini, Juan Martínez, Felipe Dominguez, Fabrizio Meza.

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