Se le llama espejo negro a los telefonos o pantallas que ya forman parte de todos en el mundo día a día cómo si fuera una vestimenta o accesorio necesario para la estetica o de uso importante y frecuente para la salud. Y eso, por el perjuicio que pueda causar estar mucho tiempo reflejados en ese espejo a nuestra salud, debemos tener tiempos y espacios determinados para hacer uso del “bicho” cómo lo llama un amigo.
No existe una edad «correcta» para que un niño use un teléfono inteligente, ya que la decisión depende de la madurez individual del niño y la situación familiar para costear ese dispositivo que puede ser útil o no para el usuario.
Varias sociedades científicas advierten que “no hay pantallas antes de los 6 años”. La Sociedad Francesa de Pediatría y otras sociedades científicas piden que se prevengan los riesgos asociados a la exposición de los niños a las pantallas, que «no son adecuadas para un cerebro en desarrollo». Y es una cuestión sobre la que se hace cada vez más énfasis.
Tomar los recaudos
Requiere atención y cuidado al ceder acceso al “teléfono inteligente” a un niño menor de 6 años. Esto se trata de un grito de alarma que cinco sociedades científicas, incluida la de pediatría, lanzan para advertir de los peligros de las pantallas. Su mensaje es claro: los niños menores de 6 años no deben estar expuestos a pantallas de ningún tipo.
Cualquier persona que exceda el tiempo de hacer uso del teléfono puede tener problemas de audición, dolor en las manos o tendinitis, dolor en cuello y dolores de cabeza. También puede afectar la calidad del sueño, la concentración e interacción social sin mencionar los efectos que puede llegar a tener en su mente lo que vea, lea o escuche por esas pantallas que tienen sus buenos o malos efectos en niños, jóvenes cómo adultos si no están preparados para trabajar con esa herramienta y no dejar que la misma trabaje por nosotros. Es hora de aprender a lidiar con esos elementos que algunos ya definen como la extensión del propio brazo.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
