El rechazo legislativo crece mientras el Ejecutivo evita pronunciarse sobre las declaraciones de Lula, en plena discusión sobre soberanía e Itaipú.
El presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, se sumó este lunes al rechazo contra las declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza, mientras aumenta el cuestionamiento al Gobierno de Santiago Peña, que hasta el momento mantiene silencio. La controversia adquiere relevancia en medio del proceso de renegociación del Anexo C de Itaipú, considerado uno de los principales temas de la agenda bilateral entre ambos países.
A través de un comunicado, Núñez sostuvo que las expresiones del mandatario brasileño afectan una de las páginas más sensibles de la historia paraguaya y recordó que el conflicto bélico dejó profundas consecuencias humanas, políticas y sociales que continúan presentes en la memoria colectiva.
«Los paraguayos conocemos profundamente lo que significó aquella guerra y el enorme costo humano, político y social que representó para nuestro país», expresó el titular del Congreso.
El legislador afirmó que la defensa de la soberanía nacional también implica proteger el legado histórico del país y preservar la memoria de quienes sostuvieron la continuidad de la República durante uno de los episodios más difíciles de su historia.
Asimismo, aseguró que la postura del Congreso no busca generar tensiones con Brasil ni reabrir disputas históricas, sino promover una relación bilateral basada en el respeto mutuo y el reconocimiento responsable de los hechos históricos.
«La memoria de nuestro pueblo, nuestra identidad y nuestra soberanía deben ser preservadas con serenidad y sentido de Estado», manifestó.
Oposición cuestiona el silencio del Ejecutivo
La senadora Celeste Amarilla (PLRA) criticó que el Gobierno Central todavía no haya emitido una posición oficial, pese a la repercusión que generaron las declaraciones de Lula tanto en el ámbito político como ciudadano.
En conversación con Radio Monumental 1080 AM, la legisladora sostuvo que Paraguay mantiene una actitud de subordinación frente a Brasil, especialmente por el peso que tiene la relación bilateral en torno a Itaipú.
«Siempre estamos teniendo miedo de que Brasil se enoje por Itaipú», afirmó.
Amarilla consideró que la ausencia de una respuesta oficial transmite una señal política inconveniente cuando se aproxima la renegociación del Anexo C del tratado binacional.
Según la parlamentaria, el silencio del Ejecutivo puede interpretarse como una muestra de debilidad en un momento clave para la discusión de los intereses energéticos y económicos del país.
La senadora también cuestionó las afirmaciones del mandatario brasileño sobre el origen de la Guerra de la Triple Alianza y sostuvo que sus declaraciones desconocen el contexto histórico del conflicto.
Historiador rechaza la interpretación de Lula
El doctor en Historia Herib Caballero también rechazó la versión expuesta por Lula, señalando que parte de la dirigencia política brasileña continúa reproduciendo una interpretación incompleta sobre el conflicto.
El historiador explicó que reducir el inicio de la guerra a una supuesta agresión paraguaya omite factores geopolíticos determinantes, entre ellos el proceso de expansión del Imperio del Brasil y la situación política que atravesaba Uruguay durante ese período.
Caballero recordó que la Guerra de la Triple Alianza, desarrollada entre 1864 y 1870, debe analizarse desde una perspectiva histórica amplia y no mediante interpretaciones simplificadas.
Además, sostuvo que las diferencias históricas en la construcción política de Argentina y Brasil explican parte de las distintas percepciones que persisten hasta la actualidad sobre aquel conflicto.
Contexto político
Las declaraciones de Lula fueron realizadas durante un acto político en São Paulo, donde defendió un mayor presupuesto para las Fuerzas Armadas brasileñas y mencionó la Guerra de la Triple Alianza como parte de su argumentación.
La controversia se produce además en un escenario marcado por el reciente acuerdo SOFA (Status of Forces Agreement) entre Paraguay y Estados Unidos, instrumento que regula la presencia temporal de personal militar estadounidense en territorio nacional y que ha generado cuestionamientos desde sectores de la oposición por sus eventuales implicancias sobre la soberanía.
Hasta el cierre de esta edición, el Poder Ejecutivo no había emitido una posición oficial respecto a las declaraciones del presidente brasileño, mientras continúan las reacciones desde distintos sectores políticos e históricos del país.
Periodista Senior