Entre los géneros de literatura y cine se encuentra el romántico, que hace alusión a una relación amorosa, generalmente entre personas heterosexuales, aunque hoy día entre los los nuevos géneros del ser humano es normal que exista romance entre hombres, mujeres, seres humano y animales, plantas o cosas o lo que despierte interés del ser humano para enamorarse de una cosa o ser vivo y relacionarse con el mismo para juntos tener una familia o llevar adelante cualquier tipo de proyecto para el bien de la sociedad o su comodidad en el mundo. Ahora la generación Z (personas nacidas entre los años 1997-2012) se enfrenta al “colapso del romance”. Algo que preocupa porque perderíamos así la existencia de;
- El Cóctel de la Felicidad, que consiste en;
- Oxitocina: Conocida como la «hormona del vínculo», reduce el estrés y aumenta la confianza.
- Dopamina: Se activa con la novedad y el detalle, dándonos esa sensación de euforia y energía.
- Cortisol: El afecto constante baja los niveles de hormona del estrés, lo que mejora el sistema inmunológico.
- La capacidad de fortalecer el vínculo el uno con el otro, porque esto hace que exista un;
- Sentido de pertenencia: Te hace sentir valorado y elegido, no solo «parte de la rutina».
- Cuenta bancaria emocional: Los detalles románticos son depósitos de confianza que ayudan a la pareja a sobrevivir a los momentos de crisis o discusiones entre sí u otras personas
Crisis profunda
Todo esto es importante para nuestro equilibrio y estabilidad emocional cómo seres humanos en un mundo que ha hecho un cambio feroz en lo que ha sido la juventud de nuestros padres, tíos, abuelos y cualquier persona mayor de edad que conozcamos. Periodo de vida que a mi particularmente me faltan lustros y décadas para alcanzar.
A finales de la década de 1990, a los “inceles”, o célibes involuntarios, como se definen a sí mismos, les importaba el amor lo suficiente como para forjar una identidad en torno a la falta de él. Por otro lado, debemos destacar escasa socialización debido a los confinamientos por la covid-19 y radicalizados por la manosfera— obsesionados con mejorar su aspecto físico por cualquier medio necesario. Hablan de la estética como destino y del atractivo exterior cómo lo más importante.
Por ejemplo, Braden Peters, el streamer de 20 años conocido como Clavicular, se ha convertido en la estrella del movimiento. Él asegura que empezó a inyectarse esteroides a los 14 años para mejorar su físico, ha experimentado con metanfetamina para suprimir el apetito y promueve la técnica de golpearse la cara con un martillo (en el léxico looksmaxxer se le conoce como bonesmashing con el objetivo de causar microfracturas para que el hueso se regenere más grueso y prominente, buscando una apariencia más «masculina» o angulosa.
Todo lo citado entre otros hábitos, prácticas y actitudes hacen que podamos declarar el fin al romance que es el arte de cultivar la conexión con otra persona a través de gestos, atención y afecto no solo para disfrutar de un momento, condición, lugar o la compañía de alguien o algo, sino para idear proyectos colectivos para el bien particular o la comunidad

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
