lunes, marzo 1, 2021
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El reino del sí condicional
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Si llegan las vacunas, las clases podrían recomenzar en marzo, o en abril. Si se cuenta con los recursos humanos, técnicos y logísticos necesarios, es posible que para fin de año esté vacunada entre el 20 y el 30 por ciento de la población.

Esta meta sería lograda si los laboratorios proveedores contaran con stocks apropiados de vacunas como para sufragar las necesidades del país.

También sería posible si Argentina nos cede una parte de las 25 millones de dosis que se supone

Rusia suministraría al país vecino para fines de marzo próximo. De todas maneras, si tal acuerdo es cerrado con el Gobierno de los Fernández, quedaría pendiente un dilema que ni los propios argentinos tienen resuelto, es decir, si la vacuna SputnikV lleva dos dosis o basta con una sola. Eso reduciría en un 50% cualquier cantidad disponible del suero a ser aplicado. Hasta ahora es un misterio la efectividad del específico ruso ya que los papeles científico-técnicos suministrados por el laboratorio fabricante están siendo traducidos al castellano. Sólo a partir de su disponibilidad se tendría certeza sobre una de las vacunas más cuestionadas por la comunidad médica mundial.

En los ambientes especializados, también es una incógnita el grado de seguridad que presentan todas las vacunas, desde la muy publicitada Pfizer hasta la enigmática SinoVac de los chinos, en relación a los efectos colaterales a que puedan dar lugar. La aplicación de la primera fue frenada en Estados Unidos tras registrarse varios casos de reacción alérgica. En Noruega, la agencia gubernamental de control de medicamentos reportó que al menos 23 personas murieron por complicaciones tras recibir la primera dosis de la Pfizer-BioTech. Aunque no se estableció con certeza una relación directa entre la vacuna y los decesos, la inmunización con ese suero quedó suspendida momentáneamente, al menos, en personas de edad avanzada.

La angustia generalizada ha mandado al freezer muchas reglas científicas. Ninguna vacuna es aprobada definitivamente antes de cuatro, cinco y hasta diez años de pruebas. La OMS tuvo que hacer un per saltum hacia el uso inmediato de sueros desarrollados en tiempo récord, haciendo a un lado un montón de protocolos.

De ahí tantos si condicionales.

Nadie está seguro de nada.

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