miércoles, septiembre 9

EEUU RECHAZA TRENES DE ALTA VELOCIDAD

Los Estados Unidos es un país norteamericano de aproximadamente 9.833.517 kilómetros cuadrados, 50 estados y 40 millones de habitantes que piensan, sienten, estudian, trabajan, ven, escuchan, respiran y se mueven cómo cualquier persona del planeta, donde el viajar en automóvil, ómnibus, tren, barco, avión o cómo sea es natural para cualquiera, en países de la dimensión de los “gringos”. Ahí como en otros sitios, se trabaja por cubrir las demandas naturales de las personas cómo es el transporte de las mismas. Ahora se está trabajando el Transcontinental Chief recorrerá 4.500 kilómetros entre Los Ángeles y Nueva York a 160 km por hora.

Europa lidera con miles de kilómetros dedicados a la alta velocidad y al transporte de pasajeros mientras que en el transporte en EEUU está dedicado a la carga. Esto se debe a la necesidad de los europeos del uso del tren en su vida diaria frente al uso prioritario del automóvil al otro lado del Atlántico. 

En este país hay aproximadamente 275 a 280 millones de vehículos propulsados por hidrocarburos (gasolina y diésel). Que son usados no necesariamente para hacer esa distancia diariamente, más si para viajar entre sus ciudades, estados o barrios para cumplir con sus compromisos laborales, académicos, encontrarse con alguien o simplemente para viajar para “oxigenar» su mente.

La historia de la línea de trenes Chief de la Atchison, Topeka and Santa Fe Railway (Santa Fe) es la crónica de la época dorada del ferrocarril en Estados Unidos. Entre 1926 y 1971, este servicio transformó el viaje transcontinental de 3.585 kilómetros entre Chicago y Los Ángeles en un símbolo de estatus, velocidad y opulencia.

Tiempos valiosos

Un viaje directo en automóvil de costa a costa en Estados Unidos —por ejemplo, de Nueva York a Los Ángeles (aprox. 4.500 km)— toma alrededor de 40 a 45 horas de conducción neta. Y con este tren ese lapso de viaje se reduciría por mucho, y serviría para muchos estadounidenses o personas que busquen llegar de costa a costa con seguridad y velocidad.

Lo que se sabe hasta ahora es que el «Transcontinental Chief» era una propuesta de servicio ferroviario que planeaba conectar Nueva York y Los Ángeles sin escalas intermedias de transbordo no va a entrar en funcionamiento, ya que el proyecto fue formalmente rechazado por Amtrak. La empresa pública estatal que opera los servicios de trenes de pasajeros de larga distancia e interurbanos en Estados Unidos se opone. 

Amtrak concluyó que la propuesta carecía de un plan financiero coherente. AmeriStarRail pretendía financiar el tren combinando el transporte de pasajeros con el de camiones de carga (tractor-trailers) y automóviles particulares. Amtrak sostuvo que no existía evidencia de que los ingresos logísticos compensaran los enormes costes operativos y de infraestructura.

Entre otras razones del rechazo del ambicioso proyecto por AMTRAK tenemos;

Operación híbrida inviable: Combinar vagones de pasajeros de alta velocidad con plataformas pesadas para camiones en un mismo tren de más de 4.500 km generaba dudas severas sobre el desgaste de las vías, la seguridad y el mantenimiento.

Infraestructura de las vías: Las vías entre Nueva York y Los Ángeles pertenecen a distintas empresas privadas de carga (como BNSF y Norfolk Southern), las cuales priorizan el tráfico de mercancías y no aceptaron los tiempos de viaje proyectados (menos de 72 horas).

Los intereses se oponen a que el tren de alta velocidad que es un suceso comprobado en Asia y Europa llegue a los EEUU.