La disciplina es la capacidad de mantener el orden, cumplir normas y actuar con constancia para lograr cualquier meta. El filósofo japonés Miyamoto Musashi dice que; “La disciplina es el puente entre los sueños y la realidad”. Musashi es uno de los más importantes pensadores de la cultura oriental, nada importante se consiguió rehuyendo del trabajo duro y el esfuerzo.
Aunque Paraguay se encuentre muy lejos de Japón coincido con este pensador, porque sin disciplina luego del accidente que sufrí años atrás quedaba sentado en la silla de ruedas, sin poder hablar, tragar o volver a estar parado y sin la capacidad de relacionarme con quien sea. Hoy a casi 15 años del percance, puedo decir que estoy cerca del sueño que he tenido desde la terapia intensiva; estar de pie sin ayuda de nada o nadie que a su vez no han sido cosas o personas inútiles las que me han ayudado para moverme con silla de ruedas, andador, férulas y bastón, su asistencia fue y es crucial para la seguridad que demanda mover un cuerpo sobre rodillas golpeadas.
Cuántos sueños se han quedado por el camino debido a la pérdida de motivación inicial de cualquier proyecto. Ningún objetivo se puede hacer realidad solo por desearlo: fallar, aprender y, sobre todo, perseverar es fundamental para que cualquier sueño pueda hacerse realidad. En base a esta teoría nace la tesis del filósofo japonés, que: “La disciplina es el puente entre los sueños y la realidad.”.
Aprender de rutinas rigurosas
Puede que para algunos sea difícil ser disciplinado, porque esa palabra les suena o parece aburrida, o porque lo toman cómo un castigo, pero la disciplina no es un castigo, un conjunto de reglas impuestas desde afuera ni la renuncia a la libertad. Por el contrario, en la filosofía, la psicología y la ciencia del comportamiento, la autodisciplina se entiende como el puente entre tus intenciones y tus logros. Además, el filósofo sugiere que la motivación es una cuestión temporal en la que no podemos basar nuestra vida.
Es la disciplina la que hace que cualquier objetivo se convierta en alcanzable mediante el sostenimiento del trabajo duro y el esfuerzo. Existirán días donde las ganas de seguir avanzando serán difíciles de encontrar, pero es entonces cuando lo más importante es seguir adelante, años atrás ya me resultaba incomodo y difícil seguir sentado en una silla de ruedas, que me sigan alimentando por la nariz y hasta respirar por el cuello con traqueotomía.
No fue fácil volver a tragar, hablar, ponerme de pie, o relacionarme con otras personas, o “volver al mundo” luego del politraumatismo craneoencefálico y la lesión de ambas rodillas. Más al volver a respirar por la nariz, hablar y volver a estar de pié con férulas y bastón, que no fue ni tampoco es nada fácil, he experimentado un importante número de caídas con la familia y amigos, que me han ayudado a volver a ponerme de pie y me han dado a su vez el apoyo moral que precisa cualquier accidentado, porque más allá del golpe físico, lo que vale más es sanar la lesión psicológica o moral, que puede ser mayor de acuerdo al grado de resiliencia que tengamos para enfrentar cualquier percance. Así que con disciplina y rigor se puede!

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
