Sé muy bien que, para muchos, resultaría difícil la idea de que la lógica podría servir
como puente hacia lo divino. El deísmo se trata de una postura equilibrada que busca
reconciliar la espiritualidad con la razón. Los deístas creen en un ser supremo, pero
rechazan los credos organizados, los dogmas y las revelaciones de carácter
sobrenatural. Esta idea, que nació durante la ilustración con figuras como Voltaire y
Thomas Paine, sigue siendo atractiva hoy día para quienes buscan una fe racional.
No exige creer en milagros, textos sagrados o intermediarios religiosos. En cambio,
propone que la propia razón y la observación del mundo natural son suficientes para
intuir el hecho de un diseño inteligente en el universo. Entonces se evita de esta
manera, conflictos entre fe y ciencia, ya que, por ejemplo, no hay que negar la
evolución o el Big Bang para mantener la creencia de un ser que está más allá del
entendimiento humano.
El deísmo ofrece una espiritualidad minimalista en la que el cosmos, con su orden y
complejidad, sería la única escritura sagrada que necesitamos. Sin embargo, las
preguntas empiezan a llover si pensamos en la idea de un dios que no interviene,
¿tiene sentido entonces esperar justicia divina? ¿Por qué razón a un ser capaz de
crear y destruir galaxias enteras le preocuparían nuestros problemas o deseos más
egoístas?
Los críticos aseguran que el deísmo reduce a Dios a un concepto metafísico, sin
ningún impacto en la existencia misma. Pero los deístas aseguran que, al liberar el
concepto de divinidad de los mitos y supersticiones, se llega a una concepción más
pura y honesta. Según ellos, la capacidad de razonar es prueba suficiente de que hay
algo más allá, sin necesidad de caer en el pensamiento mágico.
En fin, el deísmo es una alternativa válida para quienes no renuncian ni a la
espiritualidad ni a la lógica. No ofrece certezas totales, solo la libertad de buscar
respuestas sin sometimiento a instituciones o tradiciones. El deísmo con su tesis, nos
da a entender que la fe y la razón no tienen por qué estar en conflicto.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
