martes, abril 21

De viruses interminables

El virus es un agente infeccioso que consiste en una molécula de ácido nucleico en una capa de proteína, es demasiado pequeño para ser visto con microscopio óptico y solo puede multiplicarse dentro de las células vivas de un huésped. El organismo de cualquier ser vivo que puede contagiar a otro seres vivos interactuando con los mismos, por eso durante la pandemia de  la enfermedad del coronavirus o COVID  vivíamos además de preocupados porque dicho virus ingrese en nosotros con tapabocas, “bañados” en alcohol, enmascarados, aislados y con la famosa “distancia covid” el uno del otro.

Ahora en la Isla Reunión, los pacientes temen enfrentarse a un “chikungunya prolongado”. La epidemia de chikunguña en la isla ha terminado oficialmente. Sin embargo, muchas personas aún sufren efectos adversos de la enfermedad mucho después de contraer el virus, lo que preocupa a los médicos locales.

Un mal endémico

El virus es transmitido  por ese molesto bicho llamado mosquito y trae consigo desagradables síntomas cómo fiebre, dolor en las articulaciones, en la  cabeza, dolor muscular, hinchazón de las articulaciones y sarpullido. La población de la isla Reunión es de aproximadamente 865.826 habitantes. Es un departamento de ultramar francés, por lo que es territorio francés fuera de su espacio continental, por lo que en esta isla ubicada en el océano Índico las personas hablan francés y dirían; “S’il vous plaît, prenez soin des moustiques”; -por favor cuídese del mosquito- y usarían palabras del vocabulario francófono cómo hábitos y costumbres francesas.

Hubo un brote significativo de chikungunya en la isla Reunión en 2025. Se registraron más de 27,521 casos confirmados, con un aumento notable en la semana del 24 al 30 de marzo, donde se contabilizaron 6,289 nuevos casos. Esta realidad hace que el habitante de la isla concentre sus energías en ir contra el insecto que fastidia con el ruido que emite al estar cerca nuestro cómo también de sus picaduras.

En Paraguay estamos habituados a vivir o sobrevivir con estas alimañas que también transmiten; dengue, zika, fiebre amarilla, Malaria (o paludismo) y con sus picaduras pueden destruir la salud de una o muchas personas. Para evitarlo debemos trabajar juntos  cómo equipo en cualquier ciudad, país, continente o donde existan homo sapiens, que debemos usar nuestra sabiduría no solo para alcanzar deseos particulares sino para hacer cómoda y segura la vida del colectivo para lograr terminar con agentes infecciosos que no afectan a personas de manera separada sino existen para dañar al colectivo de personas donde y cuando sea.