Entre las revoluciones de hoy día, existen muchas actitudes y comportamientos que los humanos podemos adoptar para nuestra salud. El impacto de las pantallas en la salud es un tema complejo que abarca desde la fatiga física hasta alteraciones en procesos biológicos fundamentales. Por ejemplo, las pantallas emiten luz azul de onda corta, la cual inhibe la producción de melatonina, hormona responsable del sueño, que altera nuestro ritmo circadiano.
Este es un ciclo biológico interno de aproximadamente 24 horas que regula funciones fisiológicas, conductuales y hormonales, sincronizándolas con el ciclo de luz y oscuridad. Debemos tener en cuenta que el uso excesivo de pantallas genera fatiga visual digital porque al estar utilizando estas herramientas tendemos a parpadear hasta un 66% menos de lo habitual. Y esto causa sequedad ocular, irritación y visión borrosa además el esfuerzo constante de los músculos oculares para enfocar a una distancia corta y fija provoca cefaleas (dolores de cabeza) y cansancio visual.
Ahora en Greystones que es una comunidad irlandesa donde se impulsa un acuerdo colectivo para que los niños no tengan teléfonos inteligentes antes de la secundaria. En una biblioteca escolar de Greystones, al sur de Dublín, un chico de 12 años ofrece una respuesta poco habitual en su generación: no quiere tener un celular propio. Él dice; “Quiero vivir muchos años y mantenerme sano”.
Impacto sobre el cerebro
Entre otros perjuicios a nuestra salud tenemos también que el uso de pantallas genera un impacto en el Sistema Dopaminérgico; que se refiere a que las interfaces de muchas aplicaciones están diseñadas para generar micro recompensas constantes. Además, puede producir problemas ergonómicos y posturales, sedentarismo y otros dilemas con nuestra salud física.
Entre algunas Recomendaciones Prácticas tenemos;
- Regla 20-20-20: Cada 20 minutos, mira algo que esté a 6 metros (20 pies) de distancia durante 20 segundos para relajar los músculos oculares.
- Higiene del sueño: Evitar el uso de dispositivos al menos una hora antes de dormir.
- Filtros de luz azul: Utilizar el «modo noche» en los dispositivos para reducir la emisión de luz fría durante la tarde-noche.
- Postura consciente: Mantener la pantalla a la altura de los ojos para evitar la tensión cervical.
Pasa el tiempo y lo más natural es que cualquier ser vivo envejezca, debemos preguntarnos cómo queremos llegar a ser mayores de edad o si pretendemos ser ancianos, periodo de vida en el que habitualmente tenemos problemas de salud, que pueden ser mayores o más graves de acuerdo a cómo vivamos nuestra niñez, adolescencia, juventud o adultez. Por eso debemos tener en cuenta iniciativas cómo la irlandesa y aplicarla también por estos rincones del mundo

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
