Me dirán; Iñaki al leer ese título ya sabemos lo que escribirás acerca del diálogo, charla, plática o coloquio y cómo vamos perdiendo cada vez más este hábito humano natural cómo el escuchar, ver o sentir porque no estamos cómodos el uno con el otro. Empatizar, liberar nuestra información, escuchar al contertulio en una conversación o encontrarnos distraídos con una de las tantas pantallas con las que dormimos y despertamos.
Todo para que una vez haber descansado todo volver a observarnos en el “espejo negro”, con el fin de en mi caso redactar y en otros diseñar, editar o comunicarse con un colega, cliente o jefe para coordinar responsabilidades y tareas por hacer, todo online o en linea. Eso porque el cara a cara ya es algo que va entrando en extinción porque no lo practicamos o vamos perdiendo el hábito de hacerlo en el mundo real con los métodos y maniobras tradicionales de una clásica conversación donde, cuando y con quien sea en tiempos y condiciones adecuadas para hablar tranquilo con un pariente, amigo o compañero laboral o académico para lograr cerrar un acuerdo o compromiso hacia algo . Debemos recuperar la capacidad de interactuar con el otro.
Ayer me tocó ir a un café para consumir algo y hablar con mi hermana fui testigo de algo importante pero extraño; el local se encontraba lleno y casi nadie tenía su teléfono frente a sus rostros dividiendo o separándose del compañero que estaba en la mesa y que pudo escuchar y responder oralmente cómo se hace en cualquier diálogo. La palabra «conversar»proviene del latín conversāre, que significa «dar vueltas en compañía». El círculo es una figura que representa la colaboración o ayuda recíproca entre personas donde sea.
Recuperar la oralidad de las relaciones
La conversación es una herramienta poderosa para sobrellevar los momentos difíciles. El hablar con los amigos, vecinos y seres queridos sobre tus sentimientos y preocupaciones puede ayudarte a reducir el estrés y a promover la resiliencia. Se pueden usar estas herramientas para iniciar y tener una conversación. Y naturalmente hay mucho de qué hablar en el mundo ahora que estamos muy cerca de noticias, información y personas que tienen teléfonos o están con acceso a una pantalla conectada a la red que sirve también para conversar o intercambiar mensajes, imágenes, video o audios.
Y no se da mucho en una conversación real porque interfiere o corta la oportunidad de atender y entender bien la pregunta que hagamos y respuesta que tengamos para hacer posible ese diálogo que no tenemos en la “sobremesa” del desayuno, almuerzo o cena, una oportunidad efectiva porque son tiempos oportunos para estar en y con buena compañía para hablar acerca de lo que hayamos hecho o lo que tengamos en plan hacer en nuestras vidas. Muchos ya son tema de conversación suficiente de acuerdo a cómo sea presentada en círculos sociales, siendo estos del trabajo, universidad, familia o amigos reales o virtuales. Hace poco chateando con una persona que imaginó era real pregunté; ¿porque crees que la gente no habla más cara a cara cómo antes?, esta me responde: “Iñaki porque están con miedo de hacer saber sus temas personales o privados y no se sienten cómodas compartiendolos con alguien que “no sea de confianza” Cómo todos en el mundo carecemos esa categoría que nos permita “aflojar” o abrirnos realmente con quien sea; tío, primos, hermanos, padres, abuelos o con otra persona que nos pueda ver, escuchar y responder acerca de cualquier tema; político, económico, deportivo o cultural, y en relación a este último debemos entender que el hablar con quien sea ayuda a elevar nuestro coeficiente intelectual porque escuchamos más información y pareceres acerca de lo que sea. Además podemos escucharnos y evaluarnos sobre lo que sea además es una forma de empatizar con quien sea por el valor que tiene escuchar y responder a quien sea acerca de lo que sea.
Conversar es clave para el mundo, debemos volver a hacerlo sino por teléfono o cualquier herramienta que sirva para escucharnos y/o vernos que con la llegada de internet que facilita mucho más la comunicación de una persona con otra donde esté en el mundo, oficina o casa. El uso de la herramienta creada en 1876, el teléfono ya no es lo que era, el artefacto que se encontraba conectado a nosotros porque el uso de la boca para emitir palabras o pensamientos era algo habitual y a veces nos quedabamos al lado de la “línea baja” para hablar con quien nos llame, tenía un efecto mágico el escuchar aquel; hola, ¿que tal? que abría la oportunidad de dar vueltas en compañía cómo dice la etimología de la palabra conversación.-

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
