La contradicción es el conjunto de proposiciones que al oponerse recíprocamente se invalidan. Es natural que este vocablo se haga carne y habite entre nosotros en el mundo, por qué el ser humano no es perfecto sino perfectible, que significa que siempre podemos ser mejor que antes si al identificar nuestras fallas nos disponemos a trabajar para corregir lo que no funciona bien en nuestros actitudes o acciones que tomemos habitualmente.
El escritor brasileño Paulo Coelho de 78 años hace una reflexión sobre el ser humano y una contradicción que presentamos en nuestro planeta, la misma dice; «Todo el mundo parece tener una idea clara de cómo otras personas deben llevar sus vidas, pero ninguna sobre cómo vivir la suya propia».
La obra vumbre de Coelho es El Alquimista de 1988 que narra el viaje de Santiago, un joven pastor andaluz que viaja al desierto egipcio en busca de un tesoro, sirviendo como una metáfora sobre la importancia de escuchar al corazón y seguir los propios sueños (lo que él llama la «Leyenda Personal»).
Con más de 350 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, su obra trasciende la literatura para convertirse en un mapa filosófico sobre la existencia humana. Ahora, una de sus frases más contundentes vuelve a resonar con fuerza: «Todo el mundo parece tener una idea clara de cómo otras personas deben llevar sus vidas.
Asumir mas lo uno
La frase es una crítica profunda a la hipocresía social, la falta de introspección y la tendencia humana a evadir la responsabilidad personal. Que puede presentar más o mayores errores que los criticados. Esta reflexión, aparentemente sencilla, encierra una crítica profunda a uno de los comportamientos más extendidos en la sociedad contemporánea: la tendencia a juzgar, opinar y dictar sobre la vida ajena mientras se evita el verdadero ejercicio de mirar hacia adentro y tratar o mutar nuestra actitud o comportamiento que no construye sino destruye relaciones humanas, donde existan vidas de personas que pueden naturalmente contradecirse, más tienen la posibilidad de percibir mensajes de su entorno que pueden ser útiles para ajustar nuestras formas de pensar o actuar hacia algo o alguien que tengamos cerca o no tan próximo a nosotros.
Coelho también señala algo que la psicología lleva años estudiando que resulta mucho más cómodo observar y valorar las decisiones del otro que enfrentarse a las propias. Emitir juicios sobre la vida ajena ofrece una sensación provisional de superioridad y claridad que, sin embargo, se desvanece en cuanto la mirada se vuelve hacia uno mismo, esto no se ve solo en relaciones familiares, de amigos o compañeros de estudio o trabajo o en el mundo real sino en el campo virtual, que no debe ser abusado o utilizado cómo autopista donde se produzcan peligrosos accidentes criticando el perfil de cualquiera publicando datos delicados del criticado que no sean percibidos por el mismo sino por cualquier internauta del mundo, en el que los habitantes siempre debemos ser perfectibles y trabajar no solo para arreglar dilemas ajenos, sino sobre todo nuestros errores de ser humano normal y “no perfectos” cómo las cosas que usemos para vestir, movernos, comunicarnos o hacer lo que debamos cumplir para nosotros y otras personas,, que seguirán existiendo por un tiempo desconocido, pero mientras lo hagan deben identificar lo que moleste a su entorno para ir puliendo o cambiando su actitud o conducta hacia sí mismos y otras personas, que no podemos destacarnos por ser contradictorios sino coherentes y concordes con nuestras palabras, intenciones y acciones, porque los mismos sirven para;
- Construir confianza: Si una empresa cumple lo que promete y mantiene un mensaje unificado, los clientes y empleados confían en ella.
- Fortalecer la identidad de una marca: Hace que la empresa sea fácilmente reconocible en cualquier canal (redes sociales, atención al cliente, publicidad).
- Optimizar la toma de decisiones: Cuando los valores y objetivos de una organización son coherentes, es más fácil decidir qué proyectos aceptar y cuáles rechazar.
No seamos contradictorios al trabajar en un cargo público o privado importante, porque esa actitud solo iría finalmente contra nosotros de alguna manera.
Ser coherente también sirve para;
- Reducir el estrés y la ansiedad: Al evitar la disonancia cognitiva (actuar en contra de lo que crees), se experimenta una mayor paz mental.
- Mejorar las relaciones interpersonales: Las personas coherentes son percibidas como auténticas, predecibles (en el buen sentido) y dignas de confianza.
- Aumentar la autoestima: Cumplir con los propios valores refuerza la seguridad en uno mismo. Incluso sirve para;
Facilitar la comprensión: Permite que el lector oyente siga el hilo conductor sin perderse.
Aumentar la credibilidad: Un argumento sin fisuras ni contradicciones lógicas resulta mucho más persuasivo y verídico.
Mantener el interés: Al haber una transición fluida entre ideas, la lectura se vuelve agradable y se evita la frustración del público.
Todo esto demuestra la complejidad del impacto del amor y la organización en la vida de las personas y como repercute en áreas que nunca antes las habíamos pensado que podría acontecer,

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
