jueves, mayo 14

Conspiranoia social/Felix Martin Gimenez Barrios

En esta era digital, todos contamos con una facilidad terrible para acceder a la
información que deseemos, lo cual ha generado un problema que ha crecido durante
los últimos años, especialmente desde el brote del coronavirus, la difusión masiva de
teorías conspirativas y desinformación. No se puede negar que la conspiranoia es un
fenómeno que logró más fuerza gracias a las redes sociales y a la carencia de
pensamiento crítico en la sociedad.

Dice el diccionario de la RAE que la palabra conspiranoia se define como “tendencia a
interpretar determinados acontecimientos como producto de una conspiración”. El
término se originó mediante la fusión de las palabras conspiración y paranoia. En un
principio, esta palabra se utilizaba en sentido humorístico o despectivo para referirse a
las manías por las teorías conspirativas sin argumentos, de un tiempo para este, se ha
dejado de usarse de ese modo.

Primero que nada, hay que recordar que por más que la conspiranoia es un fenómeno
en auge, conspiraciones y teorías conspirativas han existido siempre, aunque en estos
tiempos han alcanzado una popularidad alarmante. Hoy día podemos ver como
tranquilamente en cualquier red social, paginas exclusivas de conspiranoicos que van
desde los negacionistas históricos hasta los terraplanistas, con cada publicación más
sensacionalista que la anterior, carentes de lógica y sin argumentos.

Pero lo peor del caso no es que estas páginas y grupos existan, lo realmente grave es
que uno puede fijarse en los comentarios que están quienes realmente creen en esas
teorías, comentarios sin ironía en donde se dejan llevar por sus emociones,
defendiendo sus creencias sin evidencia histórica o científica. Las redes sociales han
jugado un papel fundamental en el incremento de estas teorías conspirativas,
permitiendo a los usuarios compartir información sin verificar veracidad alguna o la
confiabilidad de la fuente.

La conspiranoia social de estos días es realmente más compleja que nunca. Causas y
factores que contribuyen a su crecimiento hay muchos, pueden ir desde justamente, la
falta de información al momento de distinguir los datos, la incertidumbre y el miedo que
lleva a algunos buscar cualquier respuesta a eventos que no entienden, también tiene
mucho que ver la desconfianza en instituciones gubernamentales o privadas. La falta
de pensamiento critico ante el sensacionalismo es el combustible perfecto para los
conspiranoicos.

En conclusión, la conspiranoia es un fenómeno fortalecido por las redes sociales y la
falta de pensamiento critico en nuestra sociedad. Al final del día, hay que reconocer
que nos guste o no, la gente siempre termina creyendo lo que quiere creer y están en
su derecho. El problema surge cuando te venden sus ideas como la verdad absoluta
sin argumentos o evidencias comprobadas o peor, quieren forzarte a pensar como
ellos. Solo si adquirimos pensamiento crítico, podremos estar a salvo de este gran mal
moderno y construir una sociedad más informada y educada.