jueves, mayo 14

CEREBRO Y ESTRÉS CRÓNICO

Se puede definir el estrés como un estado de preocupación o tensión mental o físico generado por una situación difícil. Todas las personas tenemos un cierto grado de estrés, ya que se trata de una respuesta natural a las amenazas y a otros estímulos que existan en el trabajo, barrio, casa o donde nos toque coexistir con otras personas virtual o realmente, porque llevamos nuestras ideas y sentimientos a todos lados mientras tengamos vida que no existe sin órganos importantes cómo el cerebro que es responsable de muchas funciones en nuestro organismo. Una neurocientífica canadiense explica qué ocurre en el cerebro cuando el estrés se vuelve crónico.

La neurocientífica Terry Hope se refiere a este cuadro demasiado normalizado en la vida moderna. El estrés no es solo una «sensación en la cabeza»; es una respuesta física real que afecta prácticamente a todo el cuerpo. A veces, nos acostumbramos tanto a vivir bajo presión que empezamos a ver estos síntomas como algo «normal», cuando en realidad son señales de alerta de nuestro sistema. Trae consigo varios síntomas cómo;

  1. Síntomas Físicos

Es la forma en que el cuerpo dice: «No puedo seguir este ritmo».

  • Dolores de cabeza: Especialmente la cefalea tensional (sentir una banda apretada alrededor de la frente).

  • Tensión muscular: Dolor en el cuello, hombros y espalda.

  • Problemas digestivos: Diarrea, estreñimiento, acidez o la sensación de «nudo» en el estómago.

  • Fatiga constante: Sentirse agotado incluso después de dormir.

  • Taquicardia: Sentir que el corazón late más rápido de lo normal sin razón física.

2. Síntomas Emocionales y Mentales

El estrés nubla el juicio y altera el estado de ánimo.

  • Irritabilidad: Perder la paciencia por cosas insignificantes o sentirse «con los nervios de punta».

  • Ansiedad y agobio: Una sensación de que las tareas te sobrepasan.

  • Falta de enfoque: Dificultad para concentrarse o tomar decisiones sencillas.

  • Pensamientos constantes: Incapacidad para «apagar» la mente, especialmente por la noche.

3. Cambios en el Comportamiento

A menudo son los demás quienes notan estos síntomas primero.

  • Cambios en el apetito: Comer en exceso por ansiedad o perder el interés por la comida.

  • Alteraciones del sueño: Insomnio o, por el contrario, querer dormir todo el tiempo para evitar la realidad.

  • Aislamiento social: Evitar llamadas o encuentros con amigos y familiares.

  • Hábitos nerviosos: Comerse las uñas, mover las piernas constantemente o rechinar los dientes (bruxismo).

En el cerebro según la neurocientífica se dan;

1. Desequilibrio de las Ondas Cerebrales:

La Dra. Hope destaca que el estrés mantiene al cerebro en un estado de ondas Gamma y Beta altas constantes.

  • El problema: Este estado es de «alerta máxima» o hipervigilancia.

  • El efecto: Impide que el cerebro baje a estados de relajación y reparación (ondas Alfa y Theta), lo que causa agotamiento mental y falta de claridad

2. «Fragmentación» Electromagnética:

En sus estudios, Hope menciona que los pensamientos, sentimientos y emociones estresantes tienen un componente electromagnético que se «almacena» en el cerebro.

  • El efecto: Esta carga bloquea el flujo natural de energía y comunicación entre las neuronas, similar a un disco duro que está demasiado lleno y empieza a funcionar con lentitud o errores.

3. Hiperactividad de la Amígdala:

Al igual que otros neurocientíficos, sus hallazgos subrayan que el estrés crónico sobre estimula la amígdala (el centro del miedo).

  • El efecto: Esto hace que respondamos de forma exagerada ante situaciones cotidianas, manteniendo el cuerpo en un ciclo infinito de «lucha o huida»

Algunas maneras de enfrentarlo

El estrés nunca fue un problema que existe para quedarse. Si se siente o está estresado puede aplicar unas técnicas desarrolladas por los Navy SEALs para mantener la calma:

Inhale por la nariz contando 4 segundos.

Mantenga el aire durante 4 segundos.

Exhale por la boca 4 segundos.

Quédese sin aire 4 segundos. Repita 3 veces

2. Cambios de Hábito (A corto plazo)

Para que el estrés no se acumule como «basura mental»:

  • El «Vaciado de Cerebro» (Brain Dump): Antes de dormir o al empezar el día, escriba en un papel todo lo que te preocupa o tienes pendiente. Al sacarlo de su cabeza al papel, el cerebro deja de gastar energía intentando no olvidarlo.

  • Movimiento Somático: No necesitas ir al gimnasio 2 horas. El estrés es energía física atrapada. Sacude el cuerpo, baila una canción o camina 10 minutos. El objetivo es «completar el ciclo de respuesta al estrés» para que tu cuerpo entienda que ya no hay peligro.

  • Higiene Digital: El exceso de notificaciones mantiene tu cerebro en ondas Beta altas. Establece una hora de «apagado digital» al menos 30 minutos antes de dormir y no lleve consigo sus herramientas de trabajo, estudio o comunicación a su habitación. Respetese para tener exito en sus planes y actos de salud para su vida. 

Nos merecemos vivir mejor y no agobiados por el stress como en los tiempos actuales. Es cuestión de intentarlo.