Seguro me van a criticar
En Paraguay tenemos una práctica, diría hasta de conjuro, de pensar, hablar y criticar al otro por deporte nacional. Pasa entre colegas, amigos y hasta en la propia familia. El menospreciar al otro es una actividad deportiva que se trae desde la familia y luego se traslada a otros ámbitos de la sociedad. Por ampliación de estos pequeños micro círculos, no se queda atrás la cosa pública, donde todo está mal y no es tan así. He aquí donde seguro me van a decir que me vendí.
Me parece que es tiempo de empezar a madurar en ciertos criterios de opinión, como individuos que convivimos en una sociedad y esto a su vez, si siempre estamos diciendo que todo está mal, genera una dinámica mental de que todo es un fracaso. El problema es que como sociedad vivimos tiempos de la inmediatez y el constr...