Beber agua es fundamental porque el cuerpo humano está compuesto por aproximadamente un 60% de agua, y casi todos nuestros procesos biológicos dependen de ella para funcionar correctamente. Existen momentos y condiciones en el día que nos llevan a consumir mucha agua. Se encontró el cómo influye tomar agua cerca de la hora de dormir en nuestra salud.
Es una práctica beneficiosa impacta en funciones digestivas y fisiológicas, pero también puede desencadenar molestias nocturnas inesperadas, que interrumpen nuestros sueños y ahí recordamos que no conviene beber ningún líquido antes de descansar.
Según la Escuela de Salud de Harvard, el consumo de agua en las horas previas al descanso puede ser beneficioso si se realiza en cantidades moderadas, ya que el exceso —por encima de 90 ml justo antes de acostarse, según la National Sleep Foundation— incrementa la probabilidad de interrupciones nocturnas.
El dormir no es un estado de inactividad; al contrario, es un proceso neurobiológico extremadamente dinámico. Mientras descansas, el cerebro entra en una especie de «modo mantenimiento» donde ejecuta tareas que son imposibles de realizar cuando está despierto. Y durante el sueño profundo, el espacio entre las neuronas aumenta, permitiendo que el líquido cefalorraquídeo fluya con mayor intensidad. Aquí se da la eliminación de residuos: Este proceso «lava» el cerebro de proteínas tóxicas, como la beta-amiloide, que se acumula durante el día y está vinculada al deterioro cognitivo a largo plazo.
El agua nos hace bien
El cerebro es un órgano extremadamente demandante desde el punto de vista metabólico y, por su composición, es altamente sensible a los niveles de hidratación.
Aunque el cerebro no «consume» agua en el sentido de metabolizarla como lo hace con la glucosa, depende de un flujo constante para sus funciones operativas:
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Balance Electrolítico: El agua es el medio en el que se disuelven los iones (como sodio, potasio y calcio) que permiten las señales eléctricas. Si los niveles de agua bajan, la transmisión de impulsos se vuelve menos eficiente.
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Gestión de Energía: Se estima que el cerebro utiliza cerca del 20% de la energía total del cuerpo. El agua es necesaria para la producción de ATP (energía celular) y para mantener la temperatura óptima durante este alto gasto energético.
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Efecto de la deshidratación: Una pérdida de apenas el 1% al 2% de agua corporal puede provocar una caída inmediata en la capacidad de concentración, la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento.
Los pilares fundamentales para la salud cerebral son:
1. Nutrición Funcional y Combustible
El cerebro consume cerca del 20% de la energía total del cuerpo. No solo importa la cantidad, sino la calidad:
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Grasas Saludables: El cerebro es mayoritariamente grasa. Los ácidos grasos Omega-3 (presentes en pescados azules, nueces y semillas de chía) son esenciales para mantener la estructura de las membranas neuronales.
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Glucosa de absorción lenta: El cerebro prefiere un suministro constante de energía. Los carbohidratos complejos (granos integrales, legumbres) evitan los picos y caídas de azúcar que causan neblina mental.
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Antioxidantes: Frutos rojos, vegetales de hoja verde y el cacao puro ayudan a combatir el estrés oxidativo y la inflamación celular.
2. Descanso para una limpieza profunda
Como vimos con el sistema glinfático, el sueño no es negociable.
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Ciclos de 7-9 horas: Es el tiempo necesario para que el cerebro complete la eliminación de toxinas y consolide la memoria.
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Calidad del sueño: Un entorno oscuro, fresco y libre de pantallas antes de dormir asegura que el cerebro entre en las fases de sueño profundo y REM necesarias para la regulación emocional.
3. Estimulación Cognitiva y Plasticidad
La neuro plasticidad es la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones.
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Desafío constante: Aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento o incluso cambiar las rutas habituales obliga al cerebro a crear redes neuronales frescas.
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Interacción social: El cerebro humano es profundamente social. Las conversaciones significativas y el sentido de comunidad son potentes protectores contra el deterioro cognitivo.
Tomar bastante agua para asimilar bien la información que nos rodea, cómo hacer funcionar adecuadamente nuestra memoria cuando la necesitemos cómo que gestione bien nuestros sentidos para lo que debamos cumplir es lo que debemos aprender pronto y rápido.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
