Los países de la Unión Europea dieron este viernes un respaldo mayoritario y provisional a la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, un paso clave que acerca a ambos bloques a la concreción de uno de los pactos comerciales más extensos negociados en las últimas décadas.
La decisión quedó sujeta a la conclusión formal del procedimiento en el Consejo de la Unión Europea, prevista para la tarde, tras lo cual la UE podrá avanzar hacia la firma del tratado. El aval político refleja una mayoría suficiente de Estados miembros, aunque no elimina las diferencias internas que persisten en torno al impacto del acuerdo, en especial en el sector agrícola europeo.
El tratado, negociado durante más de 20 años, busca establecer un marco amplio de cooperación política, comercial y de inversión entre la UE y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay—, con la reducción progresiva de aranceles y la apertura de mercados en bienes, servicios y compras públicas. Desde Bruselas subrayan que el acuerdo tiene un valor estratégico en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y la necesidad de diversificar socios comerciales.
Sin embargo, el respaldo no fue unánime. Algunos gobiernos mantienen objeciones, principalmente por el posible impacto en los productores agropecuarios europeos y por las exigencias ambientales vinculadas a la producción en Sudamérica. Estas preocupaciones se reflejaron en protestas de agricultores en varios países y en advertencias políticas de que el debate seguirá abierto en las próximas etapas.
Tras la firma, el proceso aún deberá superar instancias decisivas: la ratificación del Parlamento Europeo y, en ciertos casos, la aprobación de los parlamentos nacionales. La Comisión Europea sostiene que el texto incorpora salvaguardias para sectores sensibles y compromisos ambientales, con el objetivo de equilibrar apertura comercial y protección de estándares.
De concretarse, el acuerdo UE–Mercosur creará una de las mayores áreas de intercambio del mundo y redefinirá la relación entre Europa y Sudamérica, con efectos económicos y políticos de largo alcance para ambos bloques.
Periodista Senior