
Una bebé de casi tres meses fue asistida por personal médico especializado en el Hospital de Barrio Obrero, luego de presentar complicaciones clínicas tras haber consumido una fórmula infantil incluida posteriormente en una alerta sanitaria. La menor llegó al centro asistencial acompañada por su madre y su tía, Clara Mora Rojas, licenciada en Enfermería del Hospital de la Cruz Roja Paraguaya.
Según el testimonio de Mora Rojas, la bebé había ingerido uno de los lotes de leche de fórmula que días después fueron retirados del mercado. Tras conocerse la advertencia oficial, la familia decidió realizar controles médicos de urgencia. “Mi sobrina consumió uno de los lotes publicados por el Ministerio. Presenta PCR elevado y hemoglobina baja”, relató la profesional, quien señaló que se gestionaron estudios y consultas para acelerar la evaluación del cuadro clínico.
La tía explicó que, ante la situación, no se comunicaron con la empresa ni con líneas oficiales, ya que la prioridad fue la atención médica inmediata de la menor. Agregó que desde el centro asistencial se les informó que el cuadro podría estar vinculado a un agente toxicológico, por lo que la bebé quedó bajo observación y seguimiento médico.
Este caso se da en el contexto de la alerta sanitaria emitida el pasado 6 de enero por la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), que informó que la empresa Nestlé Paraguay S.A. inició un retiro voluntario y preventivo del mercado de determinados lotes de la fórmula infantil NAN Optipro 1 con HMO, destinada a lactantes.
La medida alcanza a las presentaciones en latas de 400 y 800 gramos, correspondientes a lotes específicos identificados por la autoridad sanitaria. Según el comunicado oficial, el retiro se dispuso ante la posible presencia de la toxina cereulida, producida por la bacteria Bacillus cereus, en una de las materias primas utilizadas para la elaboración del producto.
Dinavisa explicó que esta toxina puede provocar intoxicaciones alimentarias, como el síndrome emético, que se manifiesta con náuseas y vómitos entre una y seis horas después de la ingesta, además de otros síntomas gastrointestinales. La institución recomendó acudir de inmediato al pediatra o a un centro asistencial ante la aparición de vómitos persistentes, diarrea, letargo o somnolencia en bebés, y recordó que, en ausencia de síntomas, no existe motivo de alarma.
Periodista Senior