sábado, mayo 2

Alertan que las ciber estafas ya son una “epidemia”

Las estafas y fraudes, especialmente aquellos cometidos a través de medios digitales, ya alcanzaron una dimensión comparable a una epidemia a nivel global y su impacto comienza a sentirse con más fuerza también en Paraguay, según advirtió el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). El organismo alertó que este tipo de delitos crece de manera acelerada en tamaño, alcance y sofisticación, impulsado por la digitalización de los servicios financieros.

La advertencia se dio tras una reciente plenaria del GAFI, donde se evaluaron los principales riesgos que enfrentan los sistemas financieros. De acuerdo con el organismo, las estafas se consolidaron como una de las amenazas más relevantes para la mayoría de los países, superando incluso a otros delitos financieros tradicionales en los mapas de riesgo.

En Paraguay, el avance de las transferencias electrónicas, billeteras digitales y pagos instantáneos amplió el acceso al sistema financiero, pero también abrió nuevas puertas para que redes de estafadores operen con mayor facilidad. Entidades bancarias y organismos de control vienen advirtiendo sobre el aumento de denuncias vinculadas a engaños virtuales, suplantación de identidad y falsas oportunidades de inversión.

A nivel internacional, las estimaciones citadas por el GAFI indican que el fraude genera pérdidas cercanas a un billón de dólares al año. Además, una parte significativa de la población recibe intentos de estafa de forma recurrente, lo que refleja la magnitud del fenómeno y la creciente sofisticación de las estrategias utilizadas para engañar a las víctimas.

Las modalidades más frecuentes incluyen estafas mediante llamadas o mensajes falsos, ofertas de inversión con promesas de altos retornos, fraudes románticos y extorsiones basadas en ingeniería social. El uso de criptomonedas y otros instrumentos digitales también aparece como un factor que facilita la movilidad del dinero y dificulta su rastreo.

El GAFI señaló que cerca del 90% de los países evaluados identifica a las estafas como una de las principales amenazas para su sistema financiero. Ante este escenario, el organismo recomendó fortalecer los mecanismos de prevención, mejorar la detección temprana de operaciones sospechosas y profundizar la cooperación entre el sector público y las entidades financieras.

En un contexto de creciente digitalización, la advertencia del GAFI pone en evidencia que las estafas dejaron de ser hechos aislados y se transformaron en un problema estructural que requiere respuestas coordinadas y rápidas para evitar un mayor impacto económico y social.